Exposición Individualdic 2010 - feb 2011· Por Júlia Rebouças

Luiz Zerbini

Galería Fortes Vilaça

La exposición más reciente de Luiz Zerbini (1959) en el Galpón Fortes Vilaça, en São Paulo, presenta cuatro pinturas y un collage, fechados en 2010, y el video Sertão (Sertón), de 2009. Partiendo de abstracciones geométricas, los paisajes reocupan las telas de Zerbini, en un ejercicio de composición figurativa que incorpora innumerables elementos, colores, diferentes profundidades, luces y sombras alternadas y perspectivas en conflicto que desafían la visión en un juego óptico. En la exposición, naturaleza y artificio, anacronismo y tecnología, perfección y deficiencia se combinan de manera contundente.

El artista sigue trabajando con el concepto de “ruido tecnológico”, que ya había desarrollado en sus últimas exposiciones, cuando incorpora a las pinturas, collages e instalaciones la marca de la imagen digital, con sus pixeles, y presenta sus fallas de composición. Aquí añade, tanto al video como a las pinturas, una serie de cuadrados cromáticos, como errores de la pantalla del computador, o despigmentaciones supuestamente provocadas por fallas en la impresión.

En High Definition acrílico sobre tela que mide 250 x 400 cm, un conjunto de árboles en primer plano permite la visión de una playa en el horizonte del fondo. Los árboles, pintados primordialmente en rosado, negro y amarillo, se agrupan en una composición botánica improbable, ya sea por su apariencia totalmente artificial, o por la diversidad de sus follajes, flores y frutos. Las líneas cromáticas que cortan la tela horizontalmente desentonan con el color de la composición y parecen sugerir un error de impresión, como si se tratara de una imagen digitalizada producida con una enorme impresora, que falla.

Exposición Individual: Luiz Zerbini — imagen 1
Luis Zerbini. Flamingo, 2010. Diapositivas, gelatina de colores, cinta y lápiz de color. 40 x 30 cm. (15 ¾ x 11 ¾ pulgadas). Foto: Eduardo Ortega.

La pintura Mar del Japón, a su turno, también está atravesada por franjas de color, sólo que verticales y mucho menos intensas. En este cuadro, los espacios domésticos de una construcción filtran el ambiente costero del fondo y contienen un universo de hojas, ramas y follaje. Como marco, una pared de teselas de muchos colores trae a cuento una serie de trabajos desarrollada por Zerbini desde el 2000, atendiendo sobre todo a la geometría y las combinaciones cromáticas. Otro aspecto de esa investigación aparece en el collage Flamingo (2010), hecho con marcos de antiguas diapositivas rellenos con gelatina coloreada. También en Mar del Japón, los ambientes interno y externo están separados por ventanas con persianas o frisos que modulan la aparición del paisaje. Las ventanas como elemento de transición que regula la incidencia de la luz en la pintura son recurrentes en la producción de Zerbini.

En Lago cuadrado, sobre un fondo de franjas coloreadas, aparecen densos árboles y racimos de pequeños frutos. La pintura de Luiz Zerbini afirma así su fuerte contenido narrativo, haciendo que paisajes improbables, arquitecturas desafiantes y colores que contrastan compartan la escena de la tela, y abran una vida de exuberancia, al tiempo que transgreden la lógica de la escena. En las tres telas la apariencia marcadamente tropical, que tantas veces confunde la mirada, abriga igualmente microuniversos, situaciones claras y delicadas, que enriquecen las grandes narrativas pictóricas; como una botella de plástico azul, confundida con la vegetación en este Lago cuadrado, o un cuchillito y una red para pescar crustáceos, en Mar del Japón, o el empaque de cartón de un bombillo, arrugado y abandonado en el suelo, en High Definition.

El video Sertão se diferencia de las grandes telas por presentar un paisaje reflejado en el agua, observado por largo tiempo. Eventualmente, la imagen se ve perturbada por la aparición de conjuntos de cuadrados de colores, como si fuesen fallas de una imagen electrónica. El audio de la obra, que remeda lo que sería el ruido ambiente, también se oye interrumpido por una interferencia, en obvia relación. Igualmente, es parte de esta exposición la tela Imperfecciones (2010), hecha con resina polímera y pigmentos de aluminio. En ella, pequeños cuadrados levantados sobre la superficie plateada reflejan el entorno desenfocándolo.

Paulistano erradicado a Río de Janeiro, Zerbini es pintor, escultor, escenógrafo, además de escritor y compositor. Con Barrão y Sergio Mekler, integra el Grupo Chelpa Ferro desde 1995, conocido por crear dispositivos musicales a partir de chatarra. Su producción como artista plástico se destacó en los años ochenta, en Río de Janeiro, en el contexto de la reaparición de la pintura, señalada por la exposición ¿Cómo va Ud., Generación 80?, realizada en la EAV/Parque Lage, y en la cual Zerbini participó. En aquel momento ya exploraba un universo de tendencia surrealista, con trabajos generalmente figurativos, generosos en detalles y colores. Dedicó los años noventa a realizar investigaciones con nuevos asuntos y métodos, mostrando una mayor abstracción en paisajes, escenas urbanas y playeras, retratos, con obras que, además de la pintura acrílica sobre tela, adicionaba collages y superposiciones con efectos ópticos. Más tarde, su trabajo incorporaría elementos geométricos, juegos de luz y sombra. 

En toda su obra se destacan el virtuosismo de la técnica y el uso cuidadoso de varias paletas de colores, reforzados por la evidente capacidad de renovación de su producción. En esta muestra se puede acceder a algunos de los momentos más inspirados en la producción de Luiz Zerbini, a través de un conjunto de trabajos elaborados y densos. Los elementos que revelan un mundo de imágenes producido mediante filtros tecnológicos también dejan transparentar sus inconsistencias, amparadas en sus obras por la realización competente de uno de los géneros más tradicionales de la pintura: el paisaje.

JÚLIA REBOUÇAS

Luiz Zerbini, por Júlia Rebouças | artnexus