Entre el 15 de septiembre y el 21 de noviembre de 2010, el Museo de las Américas, de Washington, D.C., presentó una sugestiva exposición de arte argentino contemporáneo, curada por Alma Ruiz: Argentina in Focus: Visualizing the Concept–Cristian Segura/Sergio Vega, que destacó la obra de dos artistas conceptuales: Cristian Segura, residente en Argentina, y Sergio Vega, quien reside en Florida. Los dos representan dos generaciones diferentes y poseen estilos, visiones e ideologías definidos. No obstante, sus instalaciones funcionan bien conjuntamente, debido a que abordan en forma similar temas controversiales, a partir de perspectivas inesperadas. Los dos manipulan objetos e imágenes cotidianos para revelar redes económicas subyacentes o sistemas de representación estructurados en la sociedad contemporánea. Segura examina la realidad cultural del museo de arte deconstruyendo métodos de presentación, conservación, patrimonio, y la construcción del espacio urbano. Vega, por el contrario, cuestiona estereotipos y suposiciones sobre Latinoamérica como lugar exótico acosado por la pobreza.
La exposición se iniciaba en la fachada del museo con la obra de Segura titulada Fire in the Museum (2010). Vibrantes llamas rojas y anaranjadas acompañadas de espeso humo negro, hechas de vinilo y adhesivo, que emanaban de la ventana del segundo piso del histórico edificio del museo, simulaban la destrucción de propiedad cultural. La pieza ponía de relieve la vulnerabilidad de las instituciones culturales y su responsabilidad de proteger obras de arte irremplazables.

Dentro del edificio, Segura continuó interrogando la naturaleza misma de la práctica de museo en su instalación Before an Exhibition (2010). Un modelo de la mitad del tamaño de un espacio de museo convencional ocupaba toda una sala de la galería del primer piso. Las luces estaban apagadas con el fin de simular la experiencia de entrar sin darse cuenta en un espacio durante el proceso de instalación. Escombros de construcción, herramientas, escaleras, cinta de enmascarar, yeso, accesorios para iluminación, e incluso latas vacías de bebidas y bolsas desocupadas de papas fritas, estaban esparcidos por el piso alrededor de una estructura central con un marco metálico al descubierto. Al ingresar por una pequeña puerta de la estructura, el visitante encontraba un prístino recinto de paredes blancas: la icónica galería de arte moderna. Sobre la pared del cuarto se proyectaba un video en blanco y negro que documentaba el proceso de construcción. Acelerados para crear un lapso de tiempo, los trabajadores de la construcción se convertían en efímeros rastros de sus identidades originales, indicando la imperceptible labor y el planeamiento involucrados en una exposición.
Una segunda galería dedicada a Segura exhibía un conjunto de obras en variedad de medios, siendo las más llamativas Skateboarding at MACBA (2008) y Temporary Restitution (2006). Skateboarding at MACBA, que consistía en un monopatín, un chaleco y una gorra de policía, un libro de arte y una proyección de video, documentaba un enfrentamiento entre la Policía y jóvenes urbanos que reclamaban el espacio abierto en frente del Museo de Barcelona como parque para la práctica del monopatín. Un libro abierto en una inmaculada fotografía de la modernista fachada del museo y la plaza abierta frente a él contrastaban con el segmento de video que mostraba a los practicantes de monopatinaje haciendo maniobras por entre la multitud de turistas y espectadores, impidiendo el movimiento y socavando el uso para el que está destinado este espacio. Irónicamente, la dinámica presencia de estos deportistas y sus precarias acciones capturaban a un público que, de lo contrario, habría entrado al museo.

Temporary Restitution revelaba la necesidad económica de sacar las obras de las colecciones de museo. La instalación consistía en tres maniquíes que llevaban puestas camisetas impresas con reproducciones de icónicas pinturas modernistas que fueron vendidas por el MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) en 2005 para pagar $2,4 millones que le adeudaba al Gobierno argentino por concepto de impuestos de importación. El 18 de mayo de 2006, Día Internacional del Museo, el artista se hizo fotografiar con cada una de las camisetas en el sitio donde las pinturas solían estar colgadas; con esta acción, las pinturas faltantes de Roberto Matta, Joaquín Torres García y Emiliano di Cavalcanti retornaron temporalmente a la colección del museo y a la historia del arte latinoamericano.
Cada una de las dos galerías restantes contenía instalaciones a gran escala de Sergio Vega. En la logia del Museo, Across the Corpus Callosum (2005) entraba en diálogo con las baldosas de inspiración maya y mixteca del salón. La obra consistía en un loro disecado y parado en una estaca, que hablaba por un micrófono. Detrás del loro había una pared de colores vivos, pintada como un espectro de colores derivados de los tonos de las plumas del loro. Tanto este como los colores tropicales de la pared plasmaban estereotipos de lo exótico que a menudo asedian a los artistas latinoamericanos. La logia da al antiguo Edificio de la Unión Panamericana (ahora la OEA), que durante los años de la Guerra mantenía en su atrio loros y guacamayos vivos. Por lo tanto, la instalación llamaba la atención hacia esta historia de retratar todas las cosas de Latinoamérica como exóticas.
Shanty Nucleus after Derrida 2, también de Vega, era un tributo a la obra de Hélio Oiticica Grand Nucleus (1960-1966). Brillantes paneles amarillos sobre los que se habían colocado fotografías de viviendas de barrios pobres colgaban del techo en tal forma que se movían y oscilaban a medida que los visitantes caminaban entre ellos. Las formas geométricas de los paneles imitaban las formas y los ángulos de la arquitectura de las fotografías. En algunos casos, una forma había sido simplemente recortada del panel, indicando un edificio que ahora está destruido o, quizás, una estructura no documentada. Las imágenes variaban en escala, emulando la experiencia de ver una ciudad o un barrio pobre desde diferentes puntos de vista. El azul intenso del cielo de las fotografías contrastaba con el amarillo vibrante de los paneles, que, a su vez, acentuaba la monotonía de la pobreza. Estas imágenes preguntaban cómo es que ese contraste persiste. ¿Cuáles son los mecanismos que perpetúan la existencia simultánea de la pobreza y la modernidad?
Argentina in Focus presentó dos manifestaciones diferentes, aunque compatibles, de arte argentino conceptual. Mientras que las instalaciones a gran escala de Vega hacían alusión a sistemas históricos de representación y a las contradicciones de la pobreza, Segura exploró la estructura institucional de los museos y su presentación y preservación de la cultura. Los dos manipularon objetos del espacio de la galería con el fin de alentar a los visitantes a cuestionar sus suposiciones sobre el arte, el patrimonio cultural, y nociones de lo exótico.
MICHELE GREET
