En el Gabinete Gráfico, espacio dedicado a la exhibición exclusiva de obra gráfica en el Museo de Arte Carrillo Gil, se muestra una selección del trabajo de Alexandro Jodorowsky(Chile, 1929) en relación con el cómic y la literatura fantástica, disciplinas que, entre muchas otras, ha desempeñado a lo largo de su extensa y versátil trayectoria. Esta exposición, curada por Angélica García, hace énfasis en la etapa en la que el artista vivió en México, que fue entre 1960 y 1977, incluidos numerosos viajes posteriores, pero esos casi veinte años fueron una etapa muy prolífica y crucial en su obra.
En 1964 Jodorowsky y René Rebetez, filósofo y escritor, crearon el Club Mexicano de Ciencia Ficción y editaron, con sus propios recursos, la revista Crononauta, primera publicación mexicana especializada en este género y de la cual sólo se editaron dos números. Estas ediciones son de gran importancia, ya que en sus páginas se encuentran colaboraciones gráficas y literarias de artistas como Manuel Felguérez, Lilia Carrillo, Carlos Monsiváis, José Luis Cuevas y Alberto Gironella, entre muchos otros.
A mediados de 1966 realizó el guión del cómic Aníbal 5, en colaboración con el dibujante Manuel Moro. De esta historieta sólo se editaron seis números. Posteriormente, se inicia él mismo como dibujante, haciendo una colaboración semanal para el extinto diario El Heraldo de México, creando las Fábulas Pánicas, tiras con historias iniciáticas y fábulas místicas que se publicaron desde 1967 hasta 1973. Actualmente estos dibujos se encuentran compilados en un tomo editado en años recientes.

Jodorowsky es sumamente reconocido como cineasta, y en esta exposición se pueden apreciar los carteles que él mismo realizó para cuatro de sus películas consagradas y que fueron realizadas en México, Fando y Lis (1968), El topo (1970), La montaña sagrada (1973) y Santa Sangre (1989), para la cual volvió a México para su filmación. Estas películas le valieron numerosos premios, así como críticas adversas y mucha controversia, por lo que actualmente se consideran obras de culto. De corte surrealista y místico, estas películas le valieron la fama, la difusión y el interés de muchas personalidades internacionales. En varias de ellas participa de forma polifacética, siendo no sólo el director y guionista, sino el realizador de la escenografía, el vestuario y la música.
Otro aspecto de la muestra son algunos de los dibujos que realizó para el ambicioso proyecto de filmar la novela Dune de Frank Herbert, escrita en 1965, y en el que estarían involucrados artistas como Orson Welles, Salvador Dalí y H. R. Giger. Este proyecto no se completó por falta de recursos pero el artista cuenta con numerosos dibujos y bocetos, en los que también participó el dibujante francés Moebius como director artístico. Con este artista, Jodorowsky también colaboró como guionista en 1978, en Los ojos del gato, y para la serie de ciencia ficción El Incal(1980-1988). En esta exposición se pueden apreciar algunas obras surgidas de este dueto, que volvió a reunirse en 1991 para realizar El corazón coronado.
Otra de las importantes facetas de Jodorowsky han sido las artes escénicas, por lo que en esta muestra se exponen algunos videos no sólo con escenas de sus películas sino con registro de uno de sus performances más célebres, Melodrama Sacramental, realizado en París en 1965. Dentro de esta disciplina, además de participar como actor en muchas de las obras que él mismo escribe y dirige, incursionó en la música a partir de la obra en Zaratustra, 1970, un montaje polémico en el que de manera paralela crea el grupo Las Damas Chinas, a partir de la música de la obra. El disco, se exhibe en este espacio.
Su relación con la gráfica ha sido extensa y profusa, ya que desde su incursión en el género en 1966 se ha mantenido vigente como guionista y colaborador cercano a numerosos dibujantes como George Bess, Durandur, François Boucq, Fred Beltrán, Milo Manara y Ladrönn, entre muchos otros.
Esta pequeña muestra con ejemplares únicos de sus historietas, muchas de las cuales han sido traducidas a varios idiomas y publicadas en ediciones de lujo, da cuenta no tanto del trabajo de Jodorowsky como dibujante, situación un tanto confusa en un espacio dedicado sólo a la exhibición de obra gráfica. La exposición apunta más a repasar la importancia de su desempeño en las artes gráficas y a denotar cómo de algún modo es que como artista su obra ha influido en otros creadores en disciplinas como la música y el cine. La muestra denota cómo él mismo ha podido manejar géneros disímiles con igual éxito, y denota cómo la gráfica ha sido un trabajo constante a lo largo de su producción artística. La exposición no pretende adentrarse en las obras ni analizar los muchos símbolos y metáforas que la conforman, sino mostrar un panorama general de la versatilidad del actor, aludiendo a la gráfica como un eje conductor que sirve de principio a su obra escénica y cinematográfica tanto en la parte conceptual como visual.
Aunque existen numerosas retrospectivas fílmicas y algunas exposiciones de los cómics en las que ha participado, esta muestra es importante para dimensionar el extenso legado de este transgresor y aclamado artista.
ISAURA RUIZ
