Exposición Individualmar 2010 - may 2010· Por Irina Brito

David Boxer

Casa del Artista

Desde 1985, Boxer ha estado realizando una serie de exposiciones in situ. El concepto en el que se basan es que él sea el curador de sus propias exposiciones y que las presente en su casa, por fuera del sistema de la galería. El título de la exposición, Bacon as Icon, no fue una sorpresa, ya que la influencia de Bacon sobre el artista es un asunto de vieja data que comenzó en 1975, cuando el artista hizo su tesis doctoral sobre la obra del filósofo. Este encuentro lo marcó de por vida, en su trabajo como historiador de arte y también como artista. Esta exposición fue su tributo y reconocimiento a la influencia de Bacon sobre su arte, y podría resumirse en una pieza: Homage: Bacon/Einstein (1974-c.1990), un collage que hizo a partir de un pedazo de una pintura del filósofo.

Exposición Individual: David Boxer — imagen 1
David Boxer. Homenaje Bacon/Eisenstein, 1974/90. Ensamblaje sobre collage utilizando una pintura destruida de Francis Bacon.

Aunque la exposición no pretendía ser una retrospectiva, podía vérsele como tal, debido a que contenía piezas de diferentes etapas, desde los primeros años de la década de 1970 hasta 2009. Mostraba su método de trabajo, en particular, su tendencia a hacer muchos estudios del mismo tema a lo largo de los años. Su obra es, sin lugar a dudas, autobiográfica; cada pieza está elaborada a partir de algún acontecimiento importante que lo haya afectado personalmente. Algunos de esos hechos lo han perturbado en un sentido generacional, como el bombardeo a Hiroshima, puesto que nació en 1946. Otros son más personales, como la epidemia de sida, que ha cobrado la vida de muchos de sus amigos. Hay otros temas sobre los cuales ha estado trabajando de manera sistemática durante su carrera, y entre ellos podemos mencionar acontecimientos históricos como la colonización y la esclavitud. Para él, la importancia de estos procesos está asociada con su impacto social y con el hecho de que todavía permanecen vivos en la sociedad jamaiquina, en la que la mayoría de la población es descendiente de esclavos, y la estructura social muestra claros vestigios de ellos.

Boxer fue uno de los primeros artistas en hacer instalaciones en Jamaica y uno de los pocos que ha seguido haciéndolo. En esta exposición había algunos ejemplos de lo que él llama reliquias, fragmentos de instalaciones que presentó en exposiciones como la Bienal de São Paulo, en 1996. También fue el primero que comenzó a hacer libros de artista en Jamaica, empleando cualquier recurso disponible, incluidas fotocopias. En la muestra se encontraba un par de estos libros hechos a mano, que representaban la faceta experimental de su obra, que no se limita a la hechura de libros sino que abarca también los materiales que utiliza.

Si tuviéramos que describir la obra de Boxer en general podríamos decir que su tema principal consiste en registrar el dolor humano. Su utilización de subtemas como los conflictos armados es sólo un pretexto para sacar a relucir el sufrimiento. Él ve el horror detrás de este en un nivel humano, despliega el anonimato y le pone un nombre. Se está concentrando en el sufrimiento que sale de este: la pérdida de vidas y las cicatrices permanentes que se derivan de ello. En un nivel más personal, él habla de sus propias pérdidas, como la muerte de amigos muy queridos, y cómo la vida no es la misma después de eso. La angustia se refleja casi en cada pieza, las texturas físicas de las obras son como las muchas capas de su piel. Su obra es casi un reflejo de su vida en un espejo, un registro de acontecimientos que hicieron de él lo que es en la actualidad: desde los sucesos externos que le dieron forma a su vida en un sentido generacional hasta los muchos otros elementos personales que lo definieron.

IRINA BRITO

David Boxer, por Irina Brito | artnexus