Exposición Individualmar 2010 - may 2010· Por Silvia Suárez

Cecilia Porras

Fundación Gilberto Alzate Avendaño

Hasta hace poco, el arte moderno en Colombia se mantenía en una paradójica situación: Mientras que las figuras consagradas de la plástica modernista (Obregón, Negret, Botero, Grau, Ramírez Villamizar) perduraban como parte de los escasos referentes de la historia cultural colombiana para el público, arrojaban sombra sobre otras trayectorias relevantes que participaron de los procesos de consolidación del arte moderno en el país. Esto, a pesar de los esfuerzos y aportes de importantes historiadores del arte colombiano por interpretar los fenómenos artísticos y culturales, y las diversas vertientes de la plástica confluyentes en la compleja categoría del arte moderno. Quizás los libros no han sido la tribuna más exitosa para permitir la apropiación de estos procesos históricos por parte de la sociedad contemporánea colombiana; es en el encuentro cara a cara con los patrimonios de la plástica moderna nacional donde se vislumbra un mayor potencial para lograrla.

Exposición Individual: Cecilia Porras — imagen 1
Cecilia Porras. Cecilia y los pájaros, 1957. Óleo sobre madera. 46 x 102 cm.

Durante los últimos años una reanimación de los esfuerzos investigativos e interpretativos acerca de este importante capítulo de la historia del arte en Colombia ha sido tangible. Numerosas exposiciones, publicaciones e investigaciones en curso son síntomas de este valioso proceso en desarrollo.

 La exposición Cecilia Porras: Cartagena y yo, 1950-1970, realizada en Bogotá, entre el 9 de octubre y el 22 de noviembre de 2009, es, a pesar del nombre, una nueva muestra del despertar de la conciencia sobre esta situación y, particularmente, de la iniciativa institucional de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño para modificarla. La exposición antológica de la pintora cartagenera Cecilia Porras continuó el ciclo de exhibiciones dedicadas a la revisión de la emergencia del arte moderno en Colombia que esta institución ha venido realizando desde hace alrededor de tres años.

La obra de Cecilia Porras es un eslabón clave de la escena artística colombiana de postguerra; sus obras revelan la transfiguración de los géneros tradicionales de la pintura en soportes para la experimentación pictórica, característica del modernismo artístico colombiano y, por otra parte, Porras es una figura ineludible para el estudio de la participación de las mujeres en las modernas revoluciones culturales que signaron la segunda parte del siglo XX en el país. 

Varios asuntos llaman la atención al observar el importante conjunto de pinturas seleccionadas para la muestra. Los diálogos de Porras con sus contemporáneos, particularmente con Alejandro Obregón y Enrique Grau, son muy interesantes desde el punto de vista plástico, por la gran cantidad de sucesos visuales que enriquecen sus obras de este momento formativo. Es evidente también que estos diálogos no eclipsaron la búsqueda de su propia poética; de manera que otro elemento llamativo de la exposición fue que permitió seguir la evolución de su obra, hasta llegar a los maravillosos paisajes en que, finalmente, las atmósferas de sus pinturas se hicieron intensas por la gran cantidad de variaciones cromáticas que usaba. En la pintura de paisajes, Cecilia Porras logró derruir las visiones pintorescas de su Cartagena natal, mediante la juiciosa exploración de su propia sensibilidad. El caudal de sensaciones configurado en sus paisajes, se hizo aún más llamativo en el caso de sus pinturas oníricas, como Rehilete, en donde Porras consiguió generar una temporalidad peculiar, a la vez lenta y ligera, además de presentar enigmáticas visiones del mundo femenino, tan escasas en el arte del momento.

Quedó, sin embargo, la incógnita sobre la incidencia que la trama de intelectuales y artistas que formaron su círculo de amistades tuvo en su obra y, en este sentido, sus propios aportes en las transformaciones culturales de la época, relacionadas, entre otras, con las trayectorias del Grupo de Cartagena (Héctor Rojas Herazo, Gabriel García Márquez, Ramiro de la Espriella, Oscar de la Espriella, Gustavo Ibarra y Clemente Zabala) y del Grupo de Barranquilla (Álvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor, Germán Vargas y el mismo Gabriel García Márquez, entre otros). 

SILVIA SUÁREZ