La 7a Bienal del Mercosur, abierta al público del 16 de octubre al 29 de noviembre de 2009, en la ciudad brasileña de Porto Alegre, se llamó El grito y la escucha. La séptima edición de la muestra internacional brasileña trajo una novedad: su curaduría fue realizada fundamentalmente por artistas, con la excepción de Victoria Noorthoorn, argentina, quien es curadora independiente. Ella actuó junto con Camilo Yáñez (Chile) en la curaduría general, con la colaboración de curadores adjuntos, todos ellos artistas: Roberto Jacoby (Argentina), Artur Lescher (Brasil), Mario Navarro (Chile) y Laura Lima (Brasil). La Bienal de 2009 contó con otras curadurías para los programas que se denominaron: Editorial (Erick Beltrán, de México, y Bernardo Ortiz, de Colombia) y Radiovisual (Lenora Barros, de Brasil). Se mantuvo como hecho significativo del evento de Porto Alegre el programa pedagógico (Marina de Caro), que ya es tradicionalmente un punto alto de las bienales del Mercosur.
El proyecto curatorial El grito y la escucha fue seleccionado por la dirección de la Bienal a través de una comisión internacional de profesionales especialistas en el campo del arte, entre las propuestas presentadas en respuesta a una convocatoria abierta por la institución brasileña, que se valió, así, de una metodología selectiva para su edición de 2009.


La 7a Bienal se propuso “afirmar la importancia de los artistas como actores sociales”. La curaduría destacó en su programa de trabajo que el nombre de la exposición El grito y la escucha pretendía explorar la comunicación multidireccional a través de diversos lenguajes. En este proyecto se puso de presente que los artistas trabajan con “sentido crítico”; se enfatizó la dinámica del proceso creativo del arte contemporáneo y su acogida por parte del espectador. Según los curadores, la acción y la reflexión operarían como herramientas articuladoras de la totalidad de la exposición. Interesaba explorar las formas en que el artista trabaja con el campo del conocimiento y crea un sistema dinámico de posibilidades, donde cada espectador elabora su propio sistema de lectura.
Participaron en el evento 200 artistas. Además de los latinoamericanos –brasileños, argentinos, mexicanos, venezolanos, peruanos, colombianos, chilenos y uruguayos– había artistas de Estados Unidos, Francia, Suiza, Bélgica, España, Italia, China, Inglaterra, Canadá y Alemania.


En el conjunto de la Bienal, compuesta de seis exposiciones (Biografías Colectivas, Ficciones de lo Invisible, Absurdo, Texto Público, El Árbol Magnético y Proyectables), se destacó la fuerte presencia del medio audiovisual. Estas muestras ocuparon los espacios ya confirmados como parte de un circuito privilegiado de las bienales en la ciudad de Porto Alegre: las bodegas de los Cais do Porto (atracaderos del puerto), el espacio Santander Cultural y el Museo de Arte de Rio Grande do Sul.
En la muestra Biografías Colectivas el curador Camilo Yáñez presentó a los artistas y al espectador una idea poética para motivar la producción y la recepción. Eligió un pensamiento del artista chileno Juan Downey, cuyo trabajo también se presentó en el segmento expositivo con la reflexión “Proponemos una estética que manipule la propia sociedad como si fuese un material tridimensional. No es el poder político lo que queremos conseguir a través del arte, pero sí la supervivencia, la reproducción y el placer para nuestra especie”.

Con este referente sugerido por el curador, los artistas realizaron una revisión de un contexto político, histórico, cultural y cotidiano escogido libremente por cada uno. Las obras fueron creadas con apoyo en la biografía personal, que a su turno reflejaba una dimensión colectiva y se proponía repensar diferentes aspectos de la sobrevivencia como cimientos de la sociedad.
El Árbol Magnético (curador, Mario Navarro) tuvo como asunto central la práctica artística y se propuso proyectar al curador, los artistas y los espectadores a un lugar inestable, de permanente cuestionamiento. La propuesta era que los artistas programasen transformaciones en sus obras durante el período de la Bienal. Algunas obras se modificarían en tres sentidos: el primero, según un proceso constructivo, es decir, gradualmente les serían añadidos nuevos elementos hasta el final de la exposición. Otro grupo de obras se modificaría por la perspectiva “destructiva”, suprimiendo partes; y un tercer grupo de trabajos se presentaría con una aparente neutralidad. Inestabilidad, duda, tensión entre lo conocido y lo desconocido permearon todo el tiempo esta exposición.

En Ficciones de lo Invisible (curadora, Victoria Noorthoorn), los artistas también privilegiaron el proceso de creación, haciendo evidentes la relación entre obra y vida privada, las tensiones resultantes del estatus de cada uno como sujeto social marcado por asuntos como género, etnia, religión, tradiciones, y otras instancias culturales.
En la muestra Absurdo (curadora, Laura Lima) aparecía también la idea de inestabilidad que, para la curadora, “alimenta la propia transición histórica en el arte, desmitificando el lenguaje único, generando un nuevo lugar, u otro lugar, para lo que está por venir o aún no fue decodificado”.

El concepto de inestabilidad fue pensado en esta exposición como hecho y metáfora, elementos para que el espectador trabajase su experiencia estética. En última instancia, la curaduría proponía que se pensasen los límites formales de las muestras de arte. La exposición en sí emergió como asunto central.
Texto Público, otra muestra de la 7a Bienal, tuvo como curador a Artur Lescher y reunió un grupo de artistas que lidian con elementos materiales y simbólicos del espacio público (la ciudad fue el foco de estos proyectos). Instalada en el Cais do Porto (Bodega A5), así como en el espacio urbano de Porto Alegre, la exposición destacó, entre otros asuntos, puntos estratégicos de la ciudad, sus flujos y dinámicas. Trabajos sonoros, correlacionados con este segmento se presentaron en Radiovisual, proyecto creado por la curaduría de comunicaciones de la bienal.

Dos puntos importantes de la Bienal del Mercosur 2009 fueron las muestras del Santander Cultural, titulada Proyectables, y del Museo de Rio Grande do Sul (MARGS), que se llamó Dibujo de Ideas Proyectables, con la curaduría del artista argentino Roberto Jacoby, tuvo como objetivo localizar, a través de una convocatoria distribuida mundialmente por la red, proyectos que utilizan como soporte la WWW. Entre 800 proyectos fueron seleccionadas 19 obras de 25 artistas. Otros 13 fueron exhibidos en la dirección de la Bienal (www.Bienalmercosul.art.br/projetáveis). Participaron artistas de 50 países de los continentes americano, europeo y asiático.
Jacoby les propuso a los artistas trabajar en una de las siguientes direcciones: tomando el concepto de proyecto como lo imaginado, como algo que evoluciona; utilizando la noción de proyecto como apertura hacia otras dimensiones, para darse a conocer, para crear nuevos públicos; pensar el proyecto como una cartografía, o en sentido psicoanalítico, pensarlo como transposición de representaciones. Del conjunto de 800 proyectos recibidos fueron seleccionadas propuestas visuales, sonoras, performáticas, y en muchos otros medios: collages con dibujos digitales, películas, obras con luz y sonido, diaporamas, juegos interactivos.

Según el curador, el criterio de selección debió ser lo suficientemente amplio como para englobar estrategias artísticas diferentes entre sí. En la selección se usaron como parámetro la dimensión conceptual, la forma de realización y la propuesta de exhibición.
Dibujo de Ideas destacó el dibujo como disciplina fundamental en la elaboración del pensamiento en el proceso de la creación artística, articulada con otras dimensiones del conocimiento. Esta muestra, que ocupó todo el Museo de Arte de Rio Grande do Sul, presentó tres orientaciones principales: procuró establecer un diálogo entre artistas de América Latina y del mundo; entre diferentes momentos históricos; y buscó valerse de una producción que esclareciera asuntos que preocupan al artista contemporáneo, como la transformación del lenguaje del arte por medio de la experimentación.

Según la curadora, la exposición también sirvió como “una caja de resonancia” para las ideas expuestas en la totalidad de la Bienal del Mercosur.
Además, se deben destacar otros dos programas: Radiovisual y el de Residencias Artísticas del Proyecto Pedagógico de la Bienal.
El proyecto Radiovisual creó una programación experimental, de perfil artístico, con performances sonoras, entrevistas, charlas e informaciones sobre la 7a Bienal, presentada en horarios predeterminados, como una intervención intermitente dentro de la difusión cotidiana de Radio FM Cultura de la Fundación Cultural Piratini, del Gobierno del estado de Rio Grande do Sul, durante 60 minutos diarios. La programación también fue divulgada a través de la dirección electrónica de la bienal. Uno de los apartes de esta programación se tituló 4’33’’, aludiendo al famoso concierto de John Cage, de 1952, y presentó piezas creadas especialmente para el evento por varios artistas. Se instaló un estudio en Cais do Porto, en el mismo lugar en donde se presentaron las exposiciones ya mencionadas. Cerca de 140 artistas, músicos, poetas y escritores fueron convidados a crear obras sonoras.

En relación con el Programa de Residencias, creado en el ámbito del Proyecto Educativo, la 7a Bienal convidó a 14 artistas para desarrollar proyectos educativos en comunidades de diferentes regiones del estado de Rio Grande do Sul, con la finalidad de incentivar experimentos artísticos en el sistema educativo y generar una fuerte interacción social por medio del arte. Algunos ejemplos de los proyectos realizados por los residentes fueron: Recorridos urbanos y mediación de conocimientos (Julio Lira); ¿Le gustaría participar en una experiencia artística? (Ricardo Basbaum); Club de dibujo (Claudia del Rio); Diccionario de certezas e intuiciones/ historia(s) del arte (Diana Aisenberg). Dentro de esta programación también se dieron debates y encuentros con artistas.
La 7a Bienal del Mercosur, que cerró el 29 de noviembre, dio a conocer intensamente los fundamentos que animan el arte contemporáneo y su comunicación con el público. Y fue escenario de una intensa multiplicidad de experimentos artísticos.
LISBETH REBOLLO GONÇALVES
Profesora titular de la Universidad de São Paulo y presidente de la Asociación Brasilera de Críticos de Arte (AICA Brasil).

