Exposición Individualdic 2009 - feb 2010· Por Irina Leyva

Tonel

Chelsea Gallery

Para su primera exposición individual en Miami, Tonel decidió presentar un grupo de piezas que combinaba algunos de los temas en los que ha estado trabajando durante los últimos años. El título de la exposición jugaba con esta idea conectiva: desde la ausencia de gravedad en el cosmos hasta la apremiante gravedad de la Tierra y sus problemas. Cómo la situación en la Tierra había desviado nuestra concentración del programa cósmico que, en algún momento, captó la atención mundial. Hoy, la crisis financiera, los problemas ecológicos y muchas otras situaciones sociales, indudablemente, dominan todo. Caminar sobre la luna o poner un satélite en órbita ya no es noticia; sin embargo, la crisis financiera constituye la noticia más importante de todos los días. En forma sutil, Tonel estaba señalando la necesidad de “poner en orden nuestra casa” antes de llegar a otros lugares, un proceso que, se espera, se está llevando a cabo por sí mismo.

Exposición Individual: Tonel — imagen 1
Tonel. Islante 2, 2008-2009. Tinta, acuarela, lápiz y acrílico sobre papel. 76,2 x 55,8 cm.(30 x 22 pulgadas).

La exposición podía dividirse en tres partes: cosmos, Tierra y personal. El artista se movió de una a otra, desde una perspectiva universal a una privada. En cierto sentido, podríamos percibir esta acción conectiva como su forma de analizar los elementos externos que condicionaron, directa o indirectamente, su situación personal.

Fiel a su obra anterior, con comentarios provocadores e irónicos continúa incitando a una doble lectura. Tonel incorpora a su obra la vieja tradición humorística de Cuba, lo que se traduce en un tipo de obra ingeniosa y al mismo tiempo cerebral. Si comparamos estas últimas piezas con sus obras más maduras de los ochenta, podemos ver claramente el giro hacia asuntos más universales, dejando de lado su temprano interés por el arte erótico, la complejidad de la política cubana y la vida social.

Desde el punto de vista formal, las obras guardaban sincronía con las anteriores, en cuanto que tomaron elementos de las tiras cómicas estadounidenses. Para él esto fue un desarrollo lógico, ya que hizo historietas a principios de los ochenta. El tamaño de sus obras también sigue siendo relativamente pequeño; evita la tentación de aumentar la imagen como lo hacen otros artistas, entre ellos Lichtenstein, que también basan sus obras en las tiras cómicas. Sin embargo, cuando se trata de objetos, Tonel deja de preocuparse por el tamaño y hace piezas más grandes. Un buen ejemplo de esto fue el único ensamblaje de la exposición: Footnote, consistente en un enorme pie en cuya punta estaba insertada una pequeña figura que parecía ser el artista. Este montaje estaba relacionado con otras de sus obras tridimensionales, en especial, su icónica El Bloqueo, hecha de ladrillos.

Aprovechando su formación como historiador, buscó documentación de acreditación, y fue así como terminó empleando imágenes icónicas, como los extintos lunakhod (dos coches lunares  no tripulados que alunizaron en  y ) para ilustrar el pasado ímpetu glorioso que todos los asuntos relacionados con el espacio exterior tuvieron hace un par de años. Estos artefactos mecánicos marcaron el punto más elevado de la competencia entre los dos actores más importantes de entonces: Unión Soviética y Estados Unidos. Este dominio cósmico fue la expresión del orden global en esos días. Hoy, el lugar hegemónico del poderío ruso parece haber disminuido considerablemente, dándole paso a un nuevo orden mundial reflejado en los intereses de la gente: el golf ha dominado al cosmos.

Baltic Dry Index era una de las piezas en las que el artista hacía observaciones sarcásticas sobre la situación actual del sector financiero. El título se refería a una guía que establece el costo de trasladar, vía marítima, las materias primas más importantes; este costo fluctúa a diario y es calculado por el London Baltic Exchange. Tonel representó la guía como un barco sobre un lago seco.

Otra pieza que reflejaba su punto de vista político en forma satírica era History (always wraps itself in red fabric). Los tres personajes de la imagen eran Caperucita Roja, Stalin y Superman. El artista ubicó en el mismo contexto tres niveles de ideales: la niñez, la adolescencia y la adultez. Hizo un paralelo entre los cuentos de hadas que respaldaban los dos personajes imaginarios y el que estaba detrás de la vida real, tan utópico e irreal como los otros.

Los aspectos más íntimos de la exposición giraban en torno a sus preocupaciones personales, claramente visibles en dos piezas: Tonel as a bridge e Islante No.2. En la primera, él era un puente entre dos manos y en la segunda, una isla crecía sobre su cabeza. Era quizás un reflejo de su estado de ánimo actual, después de haber vivido fuera de Cuba la mayor parte del tiempo.

Tonel pasó de reflejar una perspectiva global a sus angustias más privadas. En cierto sentido, fue como el símil entre el cosmos y la Tierra; llevó al mismo salón los lunakhod, el índice báltico, el interés por el golf y su aparentemente desplazada imagen de sí mismo. Esta exposición puede considerarse como un capítulo de cierre para Tonel, o el comienzo de uno nuevo en su obra. Parecía estar en transición de la obra por la que el artista es conocido. Aun así, dentro de su estilo y su impronta muy personal, pudimos ver cómo está dejando la cerrada atmósfera social cubana para pasar a una temática más amplia y más universal. Aunque parecería que se estaban desarrollando muchos temas, había un hilo conector que los unificaba a todos. Tonel estaba mostrando que, a veces, cosas y acontecimientos que parecen no guardar ninguna relación pueden abrir una caja de Pandora e iniciar una reacción en cadena; en este caso, nos estaba mostrando el hilo entre el cosmos y su propia gravedad, firmemente anclada a la Tierra.

IRINA LEYVA

Tonel, por Irina Leyva | artnexus