Exposición Individualdic 2009 - feb 2010· Por Marta Rodríguez

Pablo Solano

Museo de Artes Visuales, Universidad Jorge Tadeo Lozano

Paul Klee, en el Credo del creador, escrito que comienza con la conocida frase “El arte no reproduce lo visible, hace visible”, dice que “los elementos específicos del arte gráfico son los puntos y las energías lineales, los planos y el espacio” Justamente, es la “energía lineal” la que fluye en los dibujos de Pablo Solano que se expusieron en el Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. 

La muestra, conformada por 140 dibujos realizados entre comienzos de la década del cincuenta hasta hoy, sacó a la luz la producción artística de un artista relativamente desconocido para el público contemporáneo, aunque en varias ocasiones se hicieron muestras individuales en Bogotá. En 1965 expuso en el Museo de Arte Moderno; posteriormente, en la galería Témpora, en 1980 y 1981; su última muestra individual se realizó en 1994 en Luis Pérez Galería. Con Hechuras de línea, título de su última exposición, Pablo Solano se presenta como uno de los artistas modernos más interesantes de Colombia, como un dibujante excepcional que exhaustivamente explora las posibilidades de la línea utilizando grafito y tinta. 

Exposición Individual: Pablo Solano — imagen 1
Pablo Solano. Vaso de Vino, 1990. Acrílico y tinta sobre cartón. 14,5 x 20 cm. (5 ¾ x 7 ¾ pulgadas).

Los inicios de su trayectoria artística transcurrieron en París, ciudad a la que viajó con Rogelio Salmona y Germán Samper cuando estudiaba Arquitectura en la Universidad Nacional. Allí trabajó en el estudio de Le Corbusier. Durante su primera estadía en Europa conoció a artistas como Julio le Parc y Miró; entabló amistad con Willy Grohmann, el biógrafo de Klee, y conoció a Michel Tapié, el crítico del Informalismo. Años más adelante regresó a París y compartió su estudio con Isamu Noguchi. Exhibió su obra en muestras individuales y participó en colectivas en París y otras ciudades de Europa, en las que expuso junto a artistas como Soto, Fontana, Rothko, Tobey, Moore, Arp, Chillida, Miró y Saura, entre otros. Entre 1971 y 1976, de regreso a Colombia, participa en proyectos conjuntos con Carlos Rojas para Artesanías de Colombia. 

Esta exposición me hizo recordar una muestra de dibujos de Julius Bissier que trajo el Museo de Arte Moderno de Bogotá, hace muchos años. Nunca antes había visto unas obras tan delicadas y poéticas como esas pequeñas piezas realizadas en acuarela, pero ahora, con esta muestra de Pablo Solano he vuelto a ver una poética similar. Sus dibujos comparten con este artista alemán una sensibilidad, una aproximación al arte y al mundo que es afín a Klee, Wols y Michaux quienes exploraron los medios gráficos e hicieron visible la grandeza de los trazos y el valor de las superficies. Como ellos, Pablo Solano trabaja en formatos pequeños; hay que acercarse a sus dibujos para percibir la delicadeza con la que una línea bordea los contornos de los objetos, cómo insinúa la presencia de una manzana, delinea copas o traza los bordes de un paisaje. En otros dibujos la línea se enmaraña y por acumulación forma manchas oscuras que contrastan con los fondos blancos. Otras líneas se desdoblan y conforman una especie de tejidos y arquitecturas, delimitan espacios y sugieren escaleras, como ocurre con Babel, Pueblo artesanal y otros dibujos realizados en 1998. En otros aparecen tonos esfumados, grises ligeros que confieren un valor particular a los trazos gruesos y oscuros que se imponen sobre ellos. 

En una sala contigua se exhibieron en video trabajos de algunos artistas jóvenes que participaron en la preparación de esta exposición con Marta Combariza. La mayoría de estos trabajos no utilizó el papel y el grafito, recurriendo a medios ajenos al dibujo. Hace unos años, en el 40 Salón Nacional de Artistas, se exhibieron los ejercicios pedagógicos de Juan Mejía, quien lleva el dibujo a otros niveles que van más allá del trazo sobre papel, un artista que también nos ha mostrado que el dibujo está presente en la escritura, como también lo ha hecho Johana Calle. Estos jóvenes artistas trabajaron dentro de una línea similar. Uno de los trabajos, titulado Coincidencias utilizó el video como medio para señalar cómo la línea, en su calidad de conector de puntos en el espacio, también puede actuar en la dimensión temporal, y su “energía” está así mismo, presente en la vida cotidiana. Estos jóvenes artistas, que realizaron acciones diversas, entre ellas, exhibir la página de un diario íntimo o mostrar el movimiento de un balón, captaron profundamente el sentido de esta muestra que a través de la indagación de la línea reveló un mundo sorprendente. 

Aunque muchas obras de Solano no tienen fecha, la muestra se organizó siguiendo un orden cronológico, conformando grupos en los que se establecen afinidades. Recorrerla permitía evidenciar esa energía a la que aludía Klee, que nos hace comprender que la línea más allá de recordar y evocar el mundo visible, tiene valor como acción humana, como gesto y manifestación de la sensibilidad. Y como lo percibieron los jóvenes artistas, esta energía lineal se extiende también a las manifestaciones contemporáneas.

MARTA RODRÍGUEZ

Pablo Solano, por Marta Rodríguez | artnexus