Esta exposición es titulada Número 2, porque es la segunda individual del artista de arte Pop Fernando Gutiérrez, y también porque él era siempre el número 2 en relación con su hermano mellizo, que era más inteligente, razón por la cual él se sentía secundario. Con esta muestra Gutiérrez se deshace de manera oficial del personaje Superchaco, que él creó hace 10 años. Superchaco fue un personaje creado por el mismo artista para hacer historias cómicas y caricaturescas para la iconografía de su obra. Superchaco se vestía con un uniforme rojo y azul y capa parecido al de Superman y pretendía ser el superhéroe de la ciudad caótica, Lima.
“Superchaco no es un superhéroe, es un sujeto muy consciente de que vive en un país donde nadie hace nada por solucionar sus problemas, siempre se espera que venga alguien a solucionarlos, el próximo presidente, el próximo entrenador de futbol, entonces, si aparece un supuesto superhéroe, se gana su confianza, y así él se crea una herramienta de trabajo, ya que vende sus suvenires”1.

Gutiérrez presenta fotos, dibujos, una instalación con un vitral, un video y un cuadro grande que era parte de la pared de su estudio, con figuras pegadas con masking tape.
Los temas de las fotos son performances que el artista realizó durante un viaje entre Lima y Talcahuano, Chile, en un camper Volkswagen Westfalia, 1979. Las fotos sirvieron de documentación sobre la muerte de Superchaco y de varios entierros de su traje. En el viaje también iba Germán Seminario, un descendiente directo del héroe peruano Miguel Grau, que tiene su misma apariencia. Ambos se fueron a Chile a visitar el Huáscar, el barco que Miguel Grau capitaneaba. En la mayoría de las fotos está Germán Seminario vestido con traje militar de la época de Miguel Grau, imitándolo.
En una de las fotos Superchaco está sentado en una silla, le están afeitando la barba y cortando el pelo largo, que no se había cortado hacía 12 años, mientras una banda de músicos uniformados militarmente toca y la gente alrededor aplaude. De esta manera, Superchaco pierde su identidad. Las fotos fueron tomadas en blanco y negro, y después fueron retocadas con colores. Por esa razón, las fotos son sombrías, dan una sensación de melancolía y relajan al observador. Las fotos no fueron tomadas por Gutiérrez. Lo que nos hace preguntar: ¿De quién es la obra? ¿Del fotógrafo que las tomó o del que las pensó? Igualmente, en esta exposición pasa con casi todas las obras: el vitral solamente fue diseñado por Gutiérrez, el video fue filmado por otra persona y editado por un tercero, para que sea más objetivo.
Los dibujos son muy bien realizados y los temas son los hechos que ocurrieron durante el viaje, cocinando, caminando, paseando y con personas que encontraron mientras viajaban. Debajo de los dibujos el artista escribe algo de lo que trata cada uno. Todas las fotos tienen un sello rojo con la imagen de Robín, el ayudante de Batman.
El vitral, que tiene la forma de vitral de iglesia, es muy impresionante: consta de tres vitrales con Robin, el ayudante de Batman como figura central del vitral. Robin está con los brazos abiertos y sus brazos y capa cubren los tres vitrales. Las figuras del vitral se encuentran muy bien diseñadas, casi con lujo de detalles. En el vitral de la derecha aparece Gutiérrez pero ya no como Superchaco: él ya murió, su uniforme ya está enterrado y documentado en video y fotos.
En la obra Pared-Taller, el artista sacó parte de la pared de su estudio y la enmarcó como un cuadro. Un día llegó el artista a su estudio y dijo, después de 4.000 Km ya no pinto más, ya no seré más el número 2. Hacer el cuadro de la pared fue como enterrar psicológica y artísticamente a Superchaco. Cuando uno observa esta obra, dice: ¿Qué pasó aquí? Hay cartulinas pintadas en óleo pegadas con masking tape a la pared. También hay fotos, tarjetas de cumpleaños, dibujos, un figurín de plástico con el uniforme de Superchaco, y hasta un sobre vacío de caramelos. Lo que a veces uno pone en su pared, que le trae buenos recuerdos y le crea un espacio visual agradable, se constituyó en una obra. Algo que Gutiérrez hizo inconscientemente vino a ser la obra más importante de la exposición.
La muerte de Superchaco acaba con la exitosa caricatura artística de Gutiérrez: todos los cuadros que hizo de Superchaco están vendidos. Aunque, “Superchaco es oblicuo, artero, lascivo y ocioso. Incapaz de ningún sacrificio, de ninguna nobleza. A pesar de no tener ninguna destreza ni súper poder, es solicitado por las autoridades, admirado por los niños y amado por las más bellas mujeres. Es pues, el modelo al que todos aspiran y apuntan”.2 En esencia, es el uniforme el que hace héroe a Superchaco. La vida de Superchaco es casi un reflejo de algunas personas que están en el Gobierno, que son conocidas y famosas a pesar de que lo único que hacen es engañar y no trabajar como deben hacerlo.
Gutiérrez viajó con Germán Seminario porque él era real, su cara era idéntica a la de su bisabuelo, el héroe Miguel Grau, mientras que Gutiérrez tenía que disfrazarse con el uniforme de Superchaco; era algo como lo real contra lo ficticio. “Para qué seguir haciendo ficción si la realidad es más fuerte. Era la oportunidad perfecta para de una vez por todas deshacerme de manera oficial de Superchaco, que mejor que la oficialidad que da Grau”3.
Con esta exposición Gutiérrez demuestra que es frío, certero, y con mentalidad duchampiana, que puede tomar obras que no las ha hecho y presentarlas como suyas. Gutiérrez lo hace muy bien y ha demostrado que lo que viene es mucho mejor. Esta exposición maduró al artista porque ha hecho algo que pocos se atreven a hacer.
NOTAS
1. Entrevista con el artista, octubre 2009.
2. Citación sacada de su página web, superchaco.com.
3. Entrevista con el artista, octubre 2009.
AUGUSTO CHIMPEN
