Las propuestas artísticas de Yoan Capote son contundentes. Su primera muestra en la Galería George Adams de Nueva York impresiona por la evidente madurez que han alcanzado sus obras. Yoan Capote es un joven escultor que se nutre de lo mejor de la escultura moderna y contemporánea para desarrollar una obra que no implica solamente una concepción formal sino la habilidad manual de cierto carácter artesanal para trabajar el bronce, el mármol o la madera. El concepto que respalda cada una de sus piezas está ampliamente validado por un profundo conocimiento del arte contemporáneo, así como por una concienzuda percepción de los problemas que enuncian sus piezas.
Capote estudió en el Instituto Superior de Arte de La Habana; fue parte de un grupo de alumnos que comenzaron a trabajar bajo la tutoría del artista René Francisco, y que se conoció como proyecto DUPP (Desde una pragmática pedagógica). La formación conceptual que arropó a este grupo influyó sobre la manera en que cada uno de los participantes elaboró su estética y la concepción de su obra.

La primera muestra personal de Yoan Capote, en el Centro de Arte 23 y 12 de La Habana, Tracc Bakk Track, reunió un conjunto de piezas construidas a la manera de máquinas que servían como tragamonedas, dispensadoras de jamonada o de refrescos. Además del juego que proponía con las máquinas, hechas de materiales de desecho, cierta perplejidad asaltaba al espectador, a la vez confuso y sorprendido de encontrar este tipo de artefactos, con productos incluidos, en La Habana a fines de la década de 1990. Al crear máquinas funcionales, Capote buscaba la interacción del público con las piezas, explorando valores más allá de lo intrínsecamente visual, como el gusto, el olor y el sonido.
Hoy, mucho más sólido y continuador de este mismo discurso, Capote muestra un conjunto de piezas que hablan de sus preocupaciones como artista, hombre y cubano. En medio de la sala de la Galería George Adams, la obra Stress, representa una mole de cuatro bloques que se unen por medio de un cordón o cremallera de dientes. El espectador queda sugestionado por la obra al sentir a través de ella el estado anímico que provoca el estrés, la sensación extenuante que cae sobre el cuerpo, y la insoportable percepción del chirrido que producen las muelas tan fuertes y tan inconscientemente apretadas.
Otra obra de extraordinaria fuerza expresiva es In-Love, (Enamorado) inspirada en la obra de Brancusi, realizada ésta en madera, y son dos cubos que se unen por un tronco que representa el miembro masculino. La pieza, concebida para abrirse y cerrarse, muestra muy poéticamente un fecundo acto de amor. En estas dos piezas de marcada tendencia abstraccionista, Capote hace gala de la elegancia visual, reforzada por el uso de materiales como la madera.
La pieza Casados alude al matrimonio, personificado con un zapato de hombre y otro de mujer que quedan unidos, perdiendo por un momento la forma y alcanzando un punto en común. Casados discursan sobre la unión de la pareja, la forma de identificación que logran ambos, en el que más de uno pierde ese “yo” personal para constituirse en un “nosotros” único e inseparable. Una versión de esta pieza muestra la unión de dos zapatos de hombre, conversando sobre el mismo tema, pero en una relación homosexual.
Con obras como Racional y Nostalgia, Capote se reafirma como el artista que domina la forma y el concepto. La primera es un torso masculino, perfectamente esculpido, donde el centro de la composición lo ocupa un cerebro, en sustitución del miembro masculino, jugando un poco con la idea un tanto feminista, si se quiere, de que los hombres piensan con su miembro. Cerebro y torso muestran el dominio de Capote en la forma, mientras que Nostalgia explora el sentir del inmigrante, de aquel que lleva su vida, su casa y sus recuerdos en una maleta. Yoan Capote usó su propio maletín de viaje para esta obra, y en ella se muestra una pared de ladrillos en el interior como símbolo de la casa. En esta obra, resuelta con una gran economía de medios, Capote nos persuade de que con pocos objetos se puede lograr una alta conceptualización de la idea.
Sin dudas, la obra de Yoan Capote manifiesta un serio e inteligente juego de conceptos, que fusionados con un dominio eficaz de la forma, legitiman su obra como contemporánea y sutil.
MARISOL MARTELL
