Exposición Individualabr 2005 - jun 2005· Por Tatiana Flores

Paul Henry Ramirez

Mary Boone Gallery

Paul Henry Ramirez presentó su última obra en la exposición individual In Fluent Form en la galería Mary Boone. La exposición consistió en ocho grandes pinturas en formato cuadrado, pobladas de formas que ahora tienen el estilo particular de Ramirez —líneas que se curvan y planos amorfos de sólidos colores fuertes contra un limpio fondo blanco. Estas pinturas visualmente llamativas desdibujan los límites entre abstracción y representación. Llevan más allá el choque dual entre la línea y el color, la forma y la amorfia, y el ojo y el cuerpo, contribuyendo a antiguos debates en la historia del arte.

En exposiciones anteriores, las pinturas de Ramirez no estuvieron limitadas por el espacio pictórico; él las integró a su entorno físico, creando una interacción entre pintura y arquitectura. Además, como puede verse en el sitio web del artista (paulhenry ramirez.com), también incluyó objetos escultóricos que hacen alusión a las formas de sus pinturas. La exhibición en Mary Boone consistió estrictamente en pinturas de caballete, lo que nos hizo pensar si fue decisión del artista o de la galería (en Nueva York, a Ramirez lo representa tradicionalmente Caren Golden Fine Art). El resultado final fue una interesante tensión entre el espacio arquitectónico gris y austero y las coloridas y alegres formas que habitan las pinturas.

Exposición Individual: Paul Henry Ramirez — imagen 1
Paul Henry Ramirez. En forma fluida 4, 2004. Acrílico sobre tela. 152,5 x 152, 5 cm. (60 x 60 pulgadas).

Las pinturas suscitan múltiples lecturas. In Fluent Form 4 se compone de dos planos rasos de color, amarillo y rosado, que se encuentran en el eje central de la pintura. Sobre ellos hay un racimo de manchones de acrílico en colores variopintos; en contraste, los bordes de la pintura están ocupados por formas rectilíneas. Los glóbulos centrales, a falta de una palabra mejor, parecen, ni más ni menos, dos bolas de helado, vainilla y fresa, que se juntan bajo una lluvia de caramelo derretido. A pesar de sus referencias infantiles, el lienzo emana una extraña sensualidad. En ésta y otras pinturas de Ramirez abundan las alusiones a partes del cuerpo, en particular a los órganos sexuales. La dimensión corporal de su obra podría interpretarse como un comentario irónico sobre las aspiraciones de espiritualidad de muchas pinturas abstractas. En efecto, los planos rasos de la pintura parecerían hacer alusión a la pintura modernista en general y a la abstracción en particular. Sin embargo, más allá de la pintura pura, la suave superficie parece piel tirante; las manchas multicolores, gruesas y brillantes, se vuelven como escaras suspendidas en el lienzo.

Con frecuencia, la obra de Ramirez ha sido comparada con el surrealismo y, por supuesto, sus formas nos recuerdan las abstracciones biomorfas de los pintores surrealistas Joan Miró y Jean Arp. No obstante, las pinturas de Ramirez van más allá de una mera semejanza formal para aludir a la idea antihumanista de lo informe o sin forma, teorizada por primera vez por Georges Bataille en la década de 1920, un concepto que ha sido utilizado por la crítica Rosalind Krauss para formular una contra-historia subversiva del arte del siglo veinte, haciendo una interpretación de movimientos clave, sobre todo del surrealismo, en contraposición a las narrativas formales tradicionales. La noción de Bataille, cimentada en el materialismo base, a diferencia de las formas sublimadas del modernismo sofisticado, resuenan con las referencias de Ramirez al cuerpo y los procesos corporales. En In Fluent Form 5, estructuras rectangulares planas, los cubos de construcción de la abstracción geométrica son contrastados con figuras amorfas que se derraman, chorrean y brotan sobre la superficie de la pintura, así como delgadas líneas que se enrollan en sí mismas como vello púbico.

¿Podrían los títulos de Ramirez constituir un juego de palabras para defender esa afirmación? Cuando se lee por primera vez, la frase “in fluent form” [en forma fluida] parece hacer alusión a las formas que fluyen libremente y que son el sello característico del artista. “Fluidez” también señala el dominio de un idioma y, por supuesto, el lenguaje visual de Ramirez se reconoce al instante. Al leer de nuevo, al unir las dos primeras palabras se forma influent, que alude a la noción de influencia, uno de los preceptos fundamentales de la historia del arte. La influencia crea una narrativa lineal en la que el artista construye sobre las formas del pasado para hacer su contribución al canon. Como lo han teorizado ampliamente Harold Bloom y otros críticos literarios, la tradición se crea a través de la interacción de la influencia. Así como Ramirez es influenciado por ciertos pintores surrealistas, sus formas podrían inspirar a futuros artistas. Sin embargo, la unión de la primera y la tercera palabra para crear inform subvierte esta noción, contrastando la definición tradicional de información como aclaración de la idea de falta de forma, antiforma, o el informe de Bataille. Esta lectura transformaría la primera palabra del título en un prefijo que denota negatividad y desestabiliza toda la frase. Entonces, In Fluent se convertiría en not-fluent, así como form indicaría su propio opuesto. En última instancia, ¿podrían las pinturas de Ramirez proponer una contraposición similar en cuanto a la lectura del arte modernista, rechazando la sublimación y la historia lineal, como lo hacen los textos de Rosalind Krauss?

En las pinturas de Paul Henry Ramirez nada es lo que parece. Las formas que al principio parecen abstractas le hacen la corte a la representación. El tono alegre y jocoso del artista y la claridad de sus composiciones ocultan un complejo proceso de pensamiento, repleto de posibilidades interpretativas, pero que se rehúsa a tener un significado fijo.

TATIANA FLORES

Paul Henry Ramirez, por Tatiana Flores | artnexus