Por tercer año, la comunidad artística de Miami creó una verdadera “sobrecarga artística” de proyectos especiales, instalaciones site-specific, exposiciones y otros eventos para celebrar Art Basel Miami Beach 2004. Fue como si todo Miami y las Beaches hubieran encendido las luces del arte y todos hubieran querido participar, y había arte por todas partes. Art Basel Miami Beach se ha convertido en un destino para el mundo artístico internacional, y no podrían pedir más actividades en más lugares durante una semana completa, y más.
Algunos de los proyectos principales asociados con la feria incluyeron Art Nova, Art Positions, Art Statements y el Art Video Lounge, todos en Miami Beach y a pocos pasos del evento principal. Las galerías de Art Nova (22) exhibieron obras creadas en los dos últimos años; Art Statements, presentado por primera vez, exhibió exposiciones individuales de 15 artistas emergentes. El popular Art Positions colocó arte en 20 contenedores ubicados en la playa, y en el camino de regreso a la feria se podía pasar por el Jardín Botánico para ver arte en la naturaleza, una sala de video y la premier de la ópera rock de marionetas Don’t Trust Anybody Over 30. El Art Video Lounge estaba en la rotonda de la Biblioteca Pública de Miami Beach, cerca del nuevo Bass Art Museum, finalmente terminado, y su hermoso espacio dedicado a obras Art Deco en Paris Moderne, y el Wolfsonian Museum de la FIU y su exposición complementaria Streets and Faces: Jazz Age Paris, London, Berlin and New York. Otros lugares de Miami Beach dedicados a exposiciones locales para Art Basel podían encontrarse en Lincoln Road, donde Edouard Duval Carrié fue el curador de los artistas residentes del Art Center South Florida en Objects of Virtue, para exhibir su talento ecléctico; y en el Ritz Carlton South Beach, donde estudiantes de la Florida International University realizaron el popular Masters Mystery Art Show, que les dio a los visitantes una oportunidad de adivinar qué artistas habían hecho unas pequeñas tarjetas.

Había arte por todas partes: en restaurantes, bares, recepciones de hoteles, playas, calles, parques, colecciones privadas, bodegas e instituciones formales. Xavier Cortado empleó a estudiantes voluntarios provenientes de escuelas de arte para pintar un mural de un cocodrilo de unos 20 metros, por debajo de las autopistas y sobre los pilotes que sostienen las vías. Al cruzar el paso elevado hacia la ciudad de Miami, el intrépido visitante aterrizaba en el Design District y, a su alrededor, más de una milla de colecciones y proyectos. La fiesta Art Loves Design, en el Miami Design District, creó el marco para una multitud de galerías y exposiciones, algunas residentes en el área y otras organizadas por Dacra, la compañía dirigida por el intrépido Craig Robbins, a quien debe dársele el crédito por el renacimiento del distrito y por la visión que tuvo al abrir tantos espacios para artistas y curadores para este evento. Algunas de las exposiciones más destacadas se presentaron en el Collins Building, donde Deitsch Projects presentó la instalación multimedia del colectivo Dearraindrop llamada Riddle of the Sphinx, y en el Moore Building con Drift, una cinematografía conjunta de luminarias como John Baldessari, Juliao Sarmento y Lawrence Weinerby. En el Buena Vista Building se presentaron numerosas exposiciones, incluidas fotografías de Naomi Fisher e Iran Issa-Khan y la maravillosa e históricamente significativa Utopia of Form: Argentinean Concrete Art, presentada en Alejandra von Hartz Gallery, que llevó el movimiento minimalista al público con una joya de selección de pinturas y objetos abstractos. El tema de I Feel Mysteriuos Today, en el Melin Building, fueron fenómenos enigmáticos descritos por 25 artistas internacionales. En la Galería Placemaker, administrada por artistas, el arte vanguardista de artistas emergentes les dio a los visitantes algunas de las mejores ideas sobre lo que está sucediendo en Miami. Prestigiosas galerías del área, como Chelsea Galleria, Barbara Gillman Gallery y Diaspora Vibe, presentaron sus admirables grupos, con Relic, de Hung Liu en Bernice Steinbaum, una importante instalación de pinturas basada en la imagen de la prostituta china de finales del siglo XIX como tema destacado. Dot 51 hizo algo extraordinario cuando patrocinó ID Internacional e invitó a un consorcio de 13 consulados e instituciones para crear una exposición para artistas de sus respectivos países, que incluyó pinturas, dibujos, obras sobre papel, fotografía, escultura y video; cada artista representó modos creativos de expresión, lo cual demostró que el arte y la cultura pueden trascender los límites políticos.

En la intersección del Design District y Wynwood, el lugar más reciente para empresarios artísticos, Damien B Art Center, un centro sin ánimo de lucro para promoción artística en una atmósfera formativa, presentó Is it Inflated? El grupo de artistas demostró cómo la escultura inflable puede emplearse en formas sorprendentemente chistosas, serias, absurdas o creativas. Wynwood se extiende unas 15 cuadras más allá del Design District y contiene más de treinta galerías, estudios y extraordinarias colecciones. La Colección Rubell Family y la Martin Z. Margulies pueden contarse como las primeras en imaginar un futuro distrito artístico con sus depósitos en permanente expansión. Las dos colecciones fueron reinstaladas con el fin de mostrar sus más recientes adquisiciones. Entre las obras de Margulies Warehouse, ahora con más de 45.000 pies de espacio, que es una vitrina colosal de arte, la reconstrucción que hizo el artista Do Ho Suh del corredor y otros espacios dentro y fuera de su apartamento de Nueva York estaba hecha de nylon rosado transparente y era casi dolorosa como metáfora de soledad. La Colección Rubell fue ampliada en 12.000 pies para albergar 14 nuevas galerías, para un total de 29 espacios, más un laboratorio de investigación, biblioteca, librería, y la casa de los dueños. La exposición, llamada Supersize, exaltó sus propiedades y su dedicación de toda la vida al arte. La zona continúa desarrollándose a medida que más galerías y espacios alternativos son bienvenidos al vecindario. Frederic Snitzer Gallery, Dorsch Gallery y Objex Artspace, Ingalls and Associates, Rocket Projects, Locust Projects, The Yard y muchos otros ven a Wynwood como un excelente lugar para el panorama del arte emergente de Miami y el mundo. En 2004, la arena World Class Boxing se convirtió en el escenario para la extraordinaria colección de fotografía de Debra y Dennis Scholl, que ya no cabía en su hogar, y así una mayor cantidad de público pudo disfrutar las obras en un magnífico espacio. Entre lo que podría describirse como galerías apartadas de la manada, en depósitos, calles y callejones siempre se encuentran sorpresas y la energía es contagiosa. En el World Art Building, Miami Now, curada por Charo Oquet y David Vardi, se presentó Edge Zones como parte de un compromiso de crear una iniciativa de los artistas en la zona. Las diversas obras de 32 artistas incluyeron instalaciones y performances que estuvieron entre algunos de los eventos más interesantes de la semana. A unas pocas cuadras, hacia la construcción del nuevo Performing Arts Center, Omniart hizo su debut como evento multimedia que promete ser el comienzo de una empresa que representará un componente educativo al invitar a instituciones de arte locales a participar. Omniart incluyó las obras de 40 artistas de todo el mundo en tres bodegas enormes, un pequeño edificio en espera de ser demolido y donde se presentaron una instalación de luz y sonido, escultura para exteriores, una feria callejera, música y otras representaciones. Tania Bruguera, una de las artistas más famosas de Cuba, recreó su instalación de sonidos de La Habana, que evoca los horrores de la propaganda. Kaarina Kaikkonnen, de Finlandia, colgó 1.400 chaquetas masculinas en And It Was Empty, un espacio casi ritual que fue una de las vistas más impresionantes de las exposiciones satélites de la feria. Compartía el edificio con el tributo a Yemayá, diosa de las aguas, de Carlos Betancourt, que incluía miles de pequeños castillos de arena bañados por una hermosa luz azul. La instalación del artista islandés Magnus Sigurdarsen consistía en 24 toneladas de papel arregladas en forma de imponente fortaleza. Obras de Anne Wilson, Iñigo Manglano Ovalle, Tina Spiro y muchos otros de Miami y más allá llenaron los espacios con su energía.

Calle abajo, el marchante de arte de Miami Gary Nader tomó en alquiler un espacio para la obra de Nicolás Leiva, cuyas coloridas cerámicas están ahora disputándose la atención con sus populares pinturas, autos y motocicletas pintados.
Infortunadamente, uno de mis lugares site-specific favoritos se pasaba por alto fácilmente. Sites, en el Parque Lummus de Miami, el más antiguo de la ciudad, en el centro, sobre el río, no sólo le dio una perspectiva histórica a la ciudad (Miami sí tiene historia y, por demás, interesante) sino que los 34 artistas que trabajaron en el parque transformaron árboles, áreas para los niños, viejos edificios (muy viejos para Miami) y senderos en una prodigiosa variedad de intervenciones en sus cinco acres. Arte y naturaleza son inseparables en Miami y, sin duda, inspiran nuevas ideas, y quizás pueden verse como un rasgo distintivo de Art Basel Miami Beach y su entorno y como una fuente de gran parte de su energía.
CAROL DAMIAN
Profesora y miembro de la Junta Directiva del Departamento de Bellas Artes de la Florida International University.

