Exposición Individualene 2002 - mar 2002· Por John Angeline

Sandra Cinto

Tanya Bonakdar Gallery

La exposición anterior de Sandra Cinto en la galería Tanya Bonakdar fue una intrincada exploración de la línea en tres dimensiones. Dibujos lineales sobre las paredes, combinados con grietas sobre vidrio, similares a telarañas, y trazos imprecisos transformaron el espacio de la galería en un paisaje de ensueño. Con su más reciente exposición, el juego de la línea continúa, pero ahora ha evolucionado hasta la tercera dimensión y ha adquirido una decidida manifestación escultórica. 

Aunque se supone que la exposición sea vista como una instalación, se percibe de inmediato como una serie de objetos o de discretas viñetas espaciales. La línea y la sombra todavía predominan en esta exposición, pero se complementan con fotografía y escultura. Ciertas áreas pueden existir con bastante independencia, como el espacio en donde un panel vacío enmarcado ocupa una pared del fondo, con un brazo pegado emergiendo de él. Otra área contiene una serie de fotografías de un niño, junto con algunas referencias a la instalación misma. Estas misteriosas fotografías logran a la vez sacar al espectador del espacio insular de la instalación y enviarlo allí de nuevo. 

Exposición Individual: Sandra Cinto — imagen 1
Sandra Cinto. Sin título, 2001. Madera pintada con pluma. 23,6 x 34,7 x 14,5cm. / 9 ¼ x 13 ¾ x 14 ½ in.

Un tema consistente que impregna estas piezas es el concepto de marcos y pasajes. Pantallas, aberturas y pasillos sugieren una transición de espacios y planos en la misma forma en que su instalación anterior empleaba la línea tanto real como implícita para sugerir distorsiones espaciales y a escala. Lo que mantiene todo esto unido es una estrategia doble: para empezar, los muros son todos de un gris uniforme, como son muchos de los marcos y esculturas. Esto liga todos los espacios y esculturas y también hace mucho más dramáticas las fotografías. Agregadas a este gris pizarra hay muchas áreas de blanco, a menudo llenando los marcos de las puertas y marcando las transiciones de un área de la galería a otra. Estas áreas "blancas" están en realidad llenas de los característicos dibujos lineales de Cinto, semejantes a hilos. Los brillantes planos blancos crean interesantes vacíos llenos de paisajes abstractos en los cuales cambia la relación a escala del espectador con la obra como un todo. 

A veces parece como si hubiera demasiadas ideas operando en esta pieza; la escala de la exposición no puede soportar todas las diferentes posibilidades ofrecidas. En general, ésta puede verse mejor como una obra de transición para Cinto, una en la cual ella anticipa diversas direcciones futuras que pueda perseguir de una manera más integral, y casi cualquiera de ellas parece digna de considerarse y desarrollarse en forma más detenida. Entretanto, Cinto continúa siendo una de las artistas más sobresalientes de la actualidad que está promoviendo los parámetros y posibilidades inherentes al arte y a la naturaleza propia del dibujo. 

JOHN ANGELINE

Sandra Cinto, por John Angeline | artnexus