Perú. Resistencias

Moico Yaker. Isla, 2001. Detalle. Óleo sobre lienzo. 147 x 569 cm. (58 x 224 in).

Colectivaene 2002 - mar 2002· Por Issa Ma. Benítez Dueñas

Perú. Resistencias

Casa de América

Como acontecimiento previo a la declaración de Lima como Capital Iberoamericana de la Cultura durante el año 2002, se presentó en la Casa de América de Madrid la exposición de arte peruano contemporáneo Resistencias, acompañada por un excelente catálogo. 

En este amplio muestrario se incluye todo tipo de soportes: desde la pintura hasta la instalación, la fotografía, el video o el arte digital, demostrando la inminente universalidad de las técnicas y tecnologías a las que recurre el arte contemporáneo. 

Colectiva: Perú. Resistencias — imagen 1
Roberto Huarcaya. Sin título, 2001. Cajas de luz con transparencias. Dimensiones variables.

La muestra plantea cinco núcleos—algunos temáticos y otros que responden simplemente a los soportes utilizados—que si bien no son del todo evidentes en el montaje, sirven para agrupar artistas con lenguajes que parecerían en principio divergentes. Así, la mirada histórica sobre Perú es el punto de reflexión de las pinturas de Moico Yaker, los dibujos de Fernando Bryce, las fotografías de Flavia Gandolfo y las banderas de Eduardo Tokeshi. El aparentemente ineludible tema del género está representado por los bordados de Mónica González, las fotos de Natalia Iguíñiz y de Juan Enrique Bedoya, las flores de acrílico de Sol Toledo, las imágenes de Miguel Aguirre y de Andrea Miranda, y la instalación de Patricia Bueno. Las piezas de Delia Ackerman, Roger Atasi, Ricardo Ayala, Angie Bonino, Max Hernández, Diego Lama y Alberto Wagner integran la sección de video mientras que las fotografías de Luz María Bedoya, Pablo Hare, Philipe Gruemberg y Roberto Huarcaya pretenden dar cuenta de la compleja experiencia citadina; a éstos se les unen los trabajos pictóricos de Enrique Polanco, Christian Bendayán, Jorge Cabieses, Jaime Higa y Susana Torres. 

Igualmente, se presenta el colectivo Laperrera con la pieza de intervención pública en la red Com.Pe, que también presentó en la pasada Bienal de Lima. Algunos de estos artistas son más o menos conocidos fuera de Perú por la calidad plástica y/o conceptual de sus propuestas o por el interés que en un momento dado han podido tener para un público no familiarizado con el contexto cultural peruano en particular. Ello plantea un problema en el momento de analizar la exposición a la luz de la pertinencia actual —tan debatida en estos días— de presentar exposiciones regionales que ofrecen "panoramas" del arte de tal o cual región oscura del globo. La visita a la muestra nos hace reconocer que la visibilidad es efectivamente necesaria, pero también pone en evidencia el profundo desconocimiento del entorno dentro del —y en respuesta al— que surgen la mayoría de las piezas elegidas por los curadores. 

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Eduardo Tokeshi. Bandera VIII, 2000. Técnica mixta. (parentes de acero, soporte acerado, bolsas de transfusión, miel, sal, colorantes naturales, sangre RH. Negativo, alambres acerados y tensores). 200 x 175 x 54 cm. (78 ⅓ x 68 2/4 x 21 ⅓ in).

De cualquier modo, se puede verificar que la producción plástica peruana está viva y es diversa, se ocupa y se preocupa de una gran variedad de temas y problemáticas que van desde las más políticamente comprometidas hasta las más profundamente personales. Su recurrencia a medios y lenguajes más o menos tecnológicos o relativamente novedosos como el video o la instalación parece responder más a problemas de contenido que formales y no ha de ser mirado con condescendencia (como ha hecho algún crítico español). Si hay una cierta "ingenuidad" o "torpeza" en los acabados formales —y esto desde luego no sucede en todos los casos—, ello no se debe necesariamente a un desconocimiento de las técnicas o a una incapacidad o atraso temporal en su adaptación. Parecería que, aun a riesgo de caer en generalidades, tiene más que ver con una sensibilidad inminentemente barroca que se manifiesta no sólo en lo formal y técnico, sino también en los contenidos y los mensajes que gran parte de estas piezas buscan transmitir y que, en efecto, en ocasiones fracasan estrepitosamente. Pero es posible que parte de este fracaso se deba a la incapacidad propia para leer e interpretar un pensamiento sumamente complejo producto de una situación política, geográfica, social y cultural límite, que sólo está dispuesto a integrar los paradigmas artísticos vigentes internacionalmente en sus propios términos. 

Ante todo, la exposición pone en evidencia la creciente necesidad de mostrar, con más frecuencia, mayor criticidad, otorgándole el crédito de la duda a la producción artística que se da en aquellas regiones de las que van emergiendo propuestas que nos invitan a mirar el mundo desde el otro lado.

ISSA MARÍA BENÍTEZ DUEÑAS

Perú. Resistencias, por Issa Ma. Benítez Dueñas | artnexus