En su exposición de la Galería Diners, Luis Luna acude a asuntos que lo han ocupado en diversos momentos de su producción, los reúne de manera aleatoria y forma una especie de collage. La necesidad de convertir la pintura en un problema de creación de contexto ha sido una de las principales preocupaciones del pintor, y de esta manera, se sitúa en la posición de quienes incorporan uno de los principales hallazgos del pensamiento visual del siglo XX (el collage) a un medio como la pintura, que había estado caracterizado por la ilusión perceptual.
El artista considera que la superposición es una forma de pensamiento que está presente en toda su obra: "la sensibilidad por lo heterogéneo, lo que no tiene explicación, lo que no acompaña un discurso lineal, lo que se interrumpe para seguir un rumbo inesperado, lo que se acoge por puro amor, lo que no se duda, lo que se intuye. Duchamp anotaba que toda pintura es un ensamblaje. Se identifica a pesar de esto en el contexto del modernismo. Pero el collage o la yuxtaposición van más allá de las pretensiones vanguardistas de mezclar medios. En mi caso no es experimentar para afirmar 'Ismos.' Es una manera de ser en el mundo. Es asumir las diferencias sin pedir explicaciones".

Luna busca que ciertas palabras o conceptos (relacionados con la historia del arte, algunas culturas o lugares geográficos) que en nuestra sociedad pueden tener un significado unívoco sufran un desplazamiento y encuentren un nuevo sentido que esté determinado por el contexto de la obra; también tiene cuidado de que este nuevo sentido no tome la forma de un asunto cerrado, sino que continúe construyéndose en la relación entre el observador y el artista.
Así pues, en esta muestra yuxtapone preocupaciones sobre las cuales ha trabajado en forma extensa, como los grabados de Goya, La catedral de las miserias eróticas de Schwitters, los rituales de culturas indígenas o los pasadizos intrincados del mundo colonial. En su exploración, entonces, retoma ideas como la de desplazamiento —común a la serie de rutas que por diversos lugares geográficos realizó en la década pasada—, a la par que refuerza la idea de construcción de narrativas a través de la edición del material obtenido.
La exposición Los archivos de la catedral no sólo reúne constantes temáticas de la producción del artista, a las que se acaba de aludir, sino diversos materiales que Luna ha trabajado en distintos momentos, como el vidrio, que surge en su serie Amazonas, cuando tuvo la necesidad de encontrar una superficie lisa y fría, acorde con el río; y el cobre, que aparece en la exploración de lugares que se asocian a lo cálido, en la evocación de elementos como el fuego, o en la búsqueda de un vocabulario para nombrar formas de vida y conocimiento como la alquimia. Sobre estos materiales también trabaja con esmaltes o tintas que le permiten explorar los límites entre el dibujo y la pintura. La superposición de grafismos en tinta sobre un vidrio ubicado a considerable distancia de la pared crea una relación entre la tinta derramada y la sombra que proyecta en el muro, produciendo alteración en un medio por tradición bidimensional. De esta manera, construye un nuevo dibujo que se transforma a medida que el observador se desplaza, corroborando su intención de mantener el sentido de lo inacabado en las obras.
En la exposición reaparece un señalamiento a la palabra escrita —presente en todos los momentos de su producción— que trasciende el sentido textual y se convierte en elemento plástico. "El lenguaje ha sido parte primordial. Así venga, como en Twombly, en grafismos y palabras insinuadas; así venga como ilustración (los exvotos) o recontextualizado de Goya; es un medio que utilizo para reflexionar alrededor del lenguaje en sí mismo, para recortarle la sintaxis y simplemente arrojarlo sin responsabilidad, para marcar un territorio, un color, en la composición o simplemente para darle otro nivel de lectura a mi pintura". En Luna el significado de las palabras, así como el de las imágenes, se construye por su uso, de manera que cada caso resulta particular. Así, pues, los diferentes significados se definen en lo relacional y pueden emerger múltiples sentidos, en la medida en que se creen diferentes contextos y existan diversos "lectores" de sus trabajos.
CARMEN MARÍA JARAMILLO
