Sergio Camargo

Sergio Camargo. Juego de ajedrez, 1973. Mármol de Carrara y piedra negra belga. 32 piezas. Dimensiones variables. Cortesía: Galeria Raquel Arnaud.

Monografíajun 2026 - nov 2026· Por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD

Sergio Camargo

Su geometría empírica

“El artista visual piensa con los ojos, el mundo le llega a través de los ojos. De la misma manera, creo, el músico piensa con los oídos y estructura su vida, su relación con el mundo, a través de los sonidos, es decir, a través de la audición. El artista visual, yo en cualquier caso, se conecta con el mundo a través de su visión del mismo. Ahora bien, lo que miro, lo que veo, cómo siento las cosas que me rodean –¿qué cosas siento?–, todo esto, en resumen, se revela a través de la obra”.— Sergio Camargo 1

Sergio Camargo es uno de los escultores brasileños más destacados del siglo XX. Si bien se le suele vincular al movimiento constructivista en Brasil, es importante aclarar que no se asoció con ninguno de los grupos que se inspiraron en el arte concreto como el Grupo Ruptura, fundado en São Paulo en 1952 y liderado por Waltércio Caldas, o el Grupo Neoconcreto (1959-1961), conformado en Río de Janeiro por figuras como Lygia Clark, Hélio Oiticica y Lygia Pape. El trabajo escultórico de Camargo es claramente abstracto, pero emana una cierta organicidad que surge de la combinación de volúmenes geométricos y responde a un principio que él mismo definió como “geometría empírica”2.

Camargo nació en Río de Janeiro en 1930. En 1946 se mudó con su familia a Buenos Aires, donde tomó clases en la Academia Altamira con Emilio Pettoruti y Lucio Fontana. Dos años después viajó a París, donde cursó estudios de filosofía en la Sorbona, bajo la tutela del filósofo y epistemólogo Gaston Bachelard. Su libro La poética del espacio (1957), cuya premisa central es que el espacio habitado no es un contenedor neutro, sino un refugio íntimo que nutre la memoria y la imaginación, tuvo un impacto significativo en el joven artista.

Durante esta primera estadía en Europa, Camargo conoció a numerosos artistas, entre ellos a Georges Vantongerloo, Hans Arp y Henri Laurens. En 1954, realizó una serie de esculturas figurativas en bronce, en las que se percibe la influencia de Laurens. Sin embargo, pronto adoptó un estilo abstracto e influenciado, entre otros, por Constantin Brâncuși. Sus aportes revolucionarios al desarrollo de la escultura moderna, tales como la búsqueda de la esencia mediante la simplificación de la figura y la transformación de esta en formas geométricas básicas minimalistas; la talla directa en la materia, ya fuese esta piedra, madera o mármol; y sus investigaciones sobre la relación de la luz con el espacio, inspiraron al joven escultor brasileño a seguir el camino de la abstracción.

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