Exposición Individualjun 2026 - nov 2026· Por Caridad Botella

Rodrigo Facundo

NC - Arte

Son pocas las oportunidades de ver una exposición individual del artista Rodrigo Facundo; “Atlas errante” fue como el paso de un cometa en la agenda artística nacional. Algunas piezas sueltas se habían visto en exposiciones colectivas, pero, según su hoja de vida, la última vez que el artista expuso individualmente en territorio nacional fue en 2016. Después de un año en el que se vio mucho de lo mismo, “Atlas errante”, con curaduría de María Iovino, fue un soplo de vientos diversos apuntando a eso que a veces se echa en falta: los hilos conductores entre los tiempos y las culturas que nos ayudan a entendernos desde adentro y desde afuera, aportando perspectiva fuera de lo regional, conocimiento e imaginación. Facundo desarrolló un proyecto en el que muestra sus investigaciones en torno a la memoria visual, la interpretación y el poder de las imágenes, la historia de la dominación de unos seres sobre otros, el coleccionismo de objetos y especies, al tiempo que realiza un amplio despliegue de distintas técnicas artísticas y artesanales, las cuales ha ido aprendiendo a lo largo de los años y de los viajes realizados por el mundo.

Como en una tela de araña, caemos seducidos por la belleza de las obras que encontramos nada más al entrar. Inicialmente atraídos quizá por la nostalgia del pasado, por el aura de los objetos que desprenden un aire de antigüedad, o por las imágenes que parecen sacadas de códices, tapices, grabados y pinturas de siglos atrás. Hay una primera capa, un ardid para ganar nuestra atención. Precisamente, la idea de la trampa recorre la exposición de principio a fin. Al inicio, encontramos la instalación Atlas errante, compuesta por jaulas de distintos estilos y materiales. En ella hay una colección de objetos e imágenes con los cuales empezamos a tomar algunas pistas del “mundo de mundos” al que se refiere Facundo en esta exposición: especies exóticas, objetos arqueológicos, ilustraciones médicas, hombres de bronce caídos. Bajo la pátina de un supuesto glamour histórico reposa la historia del ser humano que enjaula, aprisiona, somete, colecciona, roba y falsea. Entre el conocimiento científico, la magia y el abuso de poder se mueven también el sentido del humor, la ironía y un trabajo de asociación entre imágenes que vienen de los archivos y de las investigaciones que el artista lleva décadas realizando. Facundo es un coleccionista de experiencias, mundos visuales, costumbres y formas de hacer y de mirar.

Después de esta instalación nos vamos encontrando con otra serie de obras que amplían las escenas del universo desplegado por el artista. Usando el recurso de la representación esquemática de árboles y vegetación, el artista genera espacios que albergan escenas aisladas e interconectadas al tiempo. Esta estrategia se lleva al lienzo y a las obras tridimensionales. Pinturas como Tiempos tejidos o Faena encapsulan momentos y personajes tan ficticios como reales en la descarnada brutalidad del pasado colonial, mezcladas con guiños a la destrucción de la naturaleza y la extracción de recursos naturales, entendidos como hechos de antes y de ahora. Identificamos roles reconocibles e históricos, pero también los encontramos cruzados, retando los prejuicios del conocimiento absoluto, haciendo un llamado a un entendimiento más complejo de las distintas realidades que nos atraviesan. Las obras en madera, por ejemplo, la serie Límites abandonados, recuerdan, por un lado, a las tallas religiosas; por otro, a los trabajos realizados en culturas orientales. De nuevo, caemos atrapados en un exuberante mundo para descubrir, al prestar atención, escenas de brutalidad, maltrato, sometimiento y explotación: una radiografía de la cultura occidental y de su afán expansionista, que ha permeado el planeta. Un espejo que no se detiene con el transcurrir del tiempo. Es como si el preciosismo engañoso de la primera instalación hubiera volado libre de las jaulas y pudiéramos ver todos los elementos en acción.

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Rodrigo Facundo, por Caridad Botella | artnexus