Exposición Individualjun 2026 - nov 2026· Por Samuel Hernández Dominicis

Marta Palau

Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC)

Entre la idea de lo cíclico y la construcción de lo ritual existe una cercanía implícita que permite no solo su asociación, sino también la articulación entre la naturaleza y lo sagrado. De ahí que la recuperación del título de la exposición realizada en 1985 por Marta Palau en el Museo del Palacio de Bellas Artes –“Mis caminos son terrestres”– funcione como el punto de partida para la retrospectiva del Museu Tàpies (MTà), ahora presentada en el MUAC. Una elección que busca señalar el momento en que la artista formuló de manera consciente la relación entre el arte y la magia: un posicionamiento ideostético, a modo de statement, capaz de conformar una cosmovisión espiritual.

Organizada por el MTà de Barcelona y el MUAC, la muestra reformula el espacio habitual de las salas 1 y 2. Dos piezas presentadas como una sola reciben al espectador. La operación parece apostar por una lectura unificada –en clave instalativa–, más que por la diferenciación explícita entre ambas. Abajo, Nahualli-Guardianas (1991), dos estructuras que emergen como tótems sobre un sustrato terroso de origen vegetal; arriba, Arrecife (s. f.), un textil realizado sobre lienzo y montado en su bastidor que cuelga a modo de palio sobre los volúmenes. Este ejercicio museográfico, de resultados discutibles, se reitera deliberadamente en la articulación de Guerrero caído (1999) y Nahuali – Frontera Sur (1994) en una sola pieza. En otros espacios, la operación se sugiere a partir de la excesiva proximidad entre obras, particularmente en el ámbito dedicado a la migración, donde Nómadas II (1998) y Doble muro (2006) se tensionan por su cercanía.

Magia e historia son el binomio propuesto para articular la tesis curatorial de la exposición. Esta lectura se sustenta en el acceso al archivo de la artista, cuyos diarios y libretas de notas se incorporan como soporte para una relectura de su práctica. El hallazgo del Diario de un fracaso, redactado por Palau en paralelo a la exposición de 1985 en Bellas Artes, aparece, según la curadora, Imma Prieto, como clave para comprender la centralidad de la magia y lo ritual en su trabajo. Sin embargo, esa dimensión archivística no alcanza a articularse en el recorrido expositivo con la misma contundencia y, en cambio, se resuelve de manera marginal hacia el final del montaje.

Sigue leyendo este artículo

Este artículo es exclusivo para suscriptores de artnexus. Suscríbete para acceder al contenido completo y a todo nuestro archivo desde 1976.

Marta Palau, por Samuel Hernández Dominicis | artnexus