Las bienales de arte posibilitan un encuentro y una experiencia de conocimiento con el cuerpo que difícilmente se lograrían de otra manera. Por un lado, la ciudad abre las puertas de algunas de sus locaciones más imponentes para albergar grandes producciones artísticas y recibir públicos diversos y numerosos. Por otro lado, los artistas encuentran en esas arquitecturas posibilidades espaciales particulares que les permiten amplificar sus voces, ponerlas en diálogo con las de otros creadores y generar esa experiencia única: la del conocimiento que el arte, en su encuentro directo con el espectador, puede despertar.
Medellín, desde hace más de cincuenta años, ha buscado mostrar al mundo su forma de pensar a través de encuentros y eventos internacionales de arte. Desde las bienales Coltejer de 1968, 1970 y 1972, la ciudad consolidó una vocación por situarse en los circuitos internacionales de la cultura.
En 2025, la Gobernación de Antioquia, a través del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia (ICPA), y la Alcaldía de Medellín retomaron el formato bienal con la Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín (BIAM), con la curaduría de Lucrecia Piedrahíta y Óscar Roldán-Alzate, bajo el eje temático “El arte, una ventana a la libertad”, tomado del poema El canto antioqueño de Epifanio Mejía, escrito en 1868 y posteriormente adoptado como himno de Antioquia.
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