Exposición Individualdic 2022 - may 2023· Por Hélcio Magalhães

Geraldo de Barros

Luciana Brito Galeria

El Archivo Geraldo de Barros y Luciana Brito Galería presentan la exposición “Objetos-Forma”, con la curaduría de Michel Favre. La muestra es una oportunidad para rever la inventiva de Geraldo, mediante la atención curatorial hacia obras inéditas, resultado de la investigación a partir de uno de los momentos fundamentales en la carrera del artista, cuando, en 1979, participó en la XV Bienal de São Paulo, ocasión en la que presentó cinco pinturas en tinta para aerógrafo sobre madera lacada. Con ese ejercicio, el artista ya estaba previendo el trabajo industrial que más tarde alcanzaría con la fórmica.

Exposición Individual: Geraldo de Barros — imagen 1
Geraldo de Barros. De retomada de algunos objetos-forma de arte concreto. Nº 62, 1979/2022. Serigrafía. 30 x 30 cm (11 13/16 x 11 13/16 pulgadas). Cortesía Luciana Brito Galeria.

Para esta exposición, el Archivo Geraldo de Barros produjo 66 obras serigráficas, inéditas, a partir de la orientación dada por el artista en su folleto preparado para la XV Bienal de São Paulo. Esa serie explora todas las posibilidades previstas en el manual, tanto en las variaciones cromáticas como en las formas. Las serigrafías fueron ejecutadas en Milán, conjuntamente con la Galleria Michela Negrini de Lugano/Milán, bajo la supervisión de Fabiana de Barros y Michel Favre.

La propuesta de Geraldo de Barros para la XV Bienal de São Paulo tenía que ver con un proyecto de obras para ser hechas en casa – “Hágalo Ud. mismo”–; así, con ingenio, el artista ofreció un folleto gráfico a quien visitaba sus obras expuestas, en un desafío al visitante, para que las reprodujera en casa, según el método descrito en el folleto.

Esta propuesta “geraldiana” venía de un proceso de recreación constante del artista y múltiples interferencias, lo que ya venía siendo alimentado por él a largo plazo, ya fuera en la fotografía, a partir de sus innúmeras manipulaciones, ya fuera en la reconstrucción y el diálogo con la ciudad y la sociedad, partiendo de restos de vallas y publicidad, en que Geraldo se apropiaba y reorientaba las referencias de las que partía, bajo un aspecto de la posibilidad de reproducirlas técnicamente; reinventaba aquello que ya había sido creado, en aspectos de la sociedad de consumo, y agregaba su aura inconfundible, en el sentido “benjaminiano”(1).

El germen de esa creación estaba, justamente, en ese concepto, aplicado en obras realizadas en madera, a partir de vallas, en las que el puntillado de las imágenes se apoderaba de la atención del artista. En esa investigación, Barros trabajaba sobre madera, con las tintas de su preferencia, en la época, las Tintas Wanda, producidas por la industria de tintas y barnices R. Montesanto. La nueva técnica, sobra madera lacada, exigía tinta para aerógrafo, por su mejor adherencia.

Michel Favre articula el pensamiento para esta muestra, después de varios años de investigación y estudio dentro del alma “geraldiana”. El curador, junto con Fabiana de Barros, administran y dirigen el “Archivo Geraldo de Barros” en Ginebra (Suiza). Favre ha manifestado gran interés renovado en ese período de Geraldo de Barros durante la Bienal de 1979, momento en que el artista se encamina hacia un retomar del arte concreto. Según el curador, es justamente en ese período cuando se identifica una especie de puerta de ingreso en confluencia simultánea: por un lado, retrospectiva, o sea, la revisión de la obra concreta de Geraldo hasta los años 50, y por otro, el inicio de un aspecto prospectivo, que es la radicalización de lo serial en la obra de arte, con la producción de arte concreto en fórmica, o sea, en laminados de plástico.

El pensamiento curatorial se construyó, justamente, sobre esa espina dorsal del concretismo, defendido por Geraldo en su manifiesto de 1979, en el que inicia el raciocinio a partir de las “Fotoformas”, tocando el asunto de la fotografía moderna, y asocia la experiencia modernista con la Bauhaus, en un ejercicio de seriación y la realización de su inversión en mobiliario, para llevar adelante la utilización de la fórmica y de la reproductibilidad de la obra de arte. Para Favre, justamente, esa autonomía es la comprensión que despertó en él la dedicación sobre la investigación en esa fase de la vida del artista, bajo fuerte influencia del movimiento Ulm, de Max Bill.

En su exposición en la XV Bienal de São Paulo, por medio del panfleto con instrucciones para que el público recrease e hiciese él mismo su obra, siempre a partir de las orientaciones contenidas en el material gráfico distribuido durante la exposición, Geraldo provocaba la reproducción de sus obras, según su concepto, basado en su metodología relacionada con la proporción áurea. Así, el artista hacía accesible su obra para todos, mediante su manual, generando una diversidad de posibilidades. El autor no solo entregaba una “fórmula” para que el visitante hiciera él mismo su obra, relacionada con el original, sino que también lo autorizaba a hacerlo, desde que se siguieran las orientaciones distribuidas, y de acuerdo con los prototipos expuestos.

La Bienal de 1979 fue organizada con una orientación revisionista; fueron convidados todos los artistas que habían sido premiados en las catorce ediciones anteriores para presentar trabajos recientes. Geraldo, que ya venía profundizando su investigación con la revisión de sus trabajos concretos en retrospectiva, tuvo incluso la oportunidad de exponerlos en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, en 1977, integrando una muestra organizada por Aracy Amaral y Lygia Pape, “Proyecto constructivo brasilero en el arte: 1950-1962”, y, además en 1977, en la Pinacoteca del Estado, en São Paulo, cuando Geraldo reimprimió fotografías de la serie Fotoformas, con nuevos tamaños y formatos.

El retorno al arte concreto emerge como una ruptura con su producción pictórica, que tuvo fuerte influencia del pop art, con elementos figurativos que se venían expresando desde los años sesenta. A partir de esa estrategia, Barros manifiesta su voluntad de producir obras sobre aspectos objetivos dirigidos al consumo masivo: “Hágalo Ud. mismo”. Esa intención queda registrada en el folleto, en un texto autoral de Geraldo sobre los fundamentos históricos del diseño industrial y del arte concreto.

NOTA

1. La obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica (en alemán en el original, Das Kunstwerk im Zeitalter seiner technischen Reproduzierbarkeit) es un ensayo, publicado por primera vez en 1936, y, posteriormente, en 1955, del crítico cultural y sociólogo Walter Benjamin.

HÉLCIO MAGALHÃES

Geraldo de Barros, por Hélcio Magalhães | artnexus