Exposición Individualdic 2019 - mar 2020· Por Autor no disponible

Melanie Smith

Museo Universitario Arte Contemporáneo - MUAC (Ciudad de México) y Museo Amparo (Puebla)

Primero en Barcelona, un año después en Puebla y Ciudad de México. La exposición Melanie Smith. Farsa y artificio, realizada en principio en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, fue expuesta simultáneamente en el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la UNAM y en el Museo Amparo. Con la curaduría de Tanya Barson y Alejandra Labastida, seis núcleos yuxtapuestos, diferenciados por claras atmósferas cromáticas, se encargaron de agrupar diferentes proyectos realizados por la artista a lo largo de más de dos décadas de trabajo. Su producción visual comenzó en pleno auge del neoliberalismo, en la década de 1990, y rápidamente la economía postindustrial, el consumo, la imposibilidad de un proyecto de modernización en medio del caos, y las tensiones entre la naturaleza y los entornos urbanos, se convertirían en ideas que marcarían los ejes conceptuales de una obra rica en capas de lectura y con un profundo pensamiento crítico.

Exposición Individual: Melanie Smith — imagen 1
Melanie Smith. María Elena, 2018. Still de video Full HD (1920 x 1080). 24’30”. Foto: Julien Devaux. Cortesía: Peter Kilchmann Galerie.

El carácter paralelo de la muestra en los dos museos sirvió para que dos estrategias animaran la conexión a distancia. Por un lado, la instalación de sutiles mirillas dispuestas a lo largo del recorrido que comunicaba en tiempo real un espacio con otro. La mirada de quien decidiera asomarse a través de ellas era transportada inmediatamente al otro museo a través de un circuito cerrado de televisión. Por otro lado, la realización de una obra específica para la exposición le permitió a la artista continuar con una exploración acerca de las posibilidades que tiene el plano pictórico de desmantelarse a través de gestos performativos, instalaciones y videos. En Vórtex (2019), poco más de un centenar de kilómetros separaron un tableau vivant alojado en una de las salas del MUAC de la sala de control que estaba en el interior del Museo Amparo. La imagen correspondía a El círculo de los lujuriosos (1824-1827), una ilustración realizada por William Blake para la Divina comedia de Dante Alighieri. El intento de Smith no era otro que explorar el gesto pictórico en la era digital, con la presencia a distancia, la ejecución simultánea y el traslape de medios y tecnologías en tiempo real. Así, mientras que en el MUAC la escenografía era activada por los cuerpos de quienes intentaban componer la imagen, en el Museo Amparo la artista hacía la dirección de la obra a distancia. Tanto en el caso de las mirillas como en el de Vórtex, hubiera dado lo mismo que fueran un centenar o miles los kilómetros que separaban a ambos espacios, porque qué más da si la imagen está en México o en Cuba, en Islandia o en Sudáfrica, en una estrecha calle de Seúl repleta de avisos luminosos o en las pendientes zigzagueantes que se desprenden de la plaza Taksim en Estambul, cuando el tiempo y la velocidad han terminado por anular cualquier distancia en la vida contemporánea.

Cabe decir que el trabajo con los tableaux vivants tiene su antecedente más inmediato en el proyecto Obscuridades bucólicas, presentado en el 2017 en La Tallera (Cuernavaca, México). Allí, la artista tomó como referencias a Pieter Brueghel y El Bosco, con el propósito de activar varias pinturas en vivo. Los motivos, que a menudo señalaban las relaciones de clase y su despliegue sobre el paisaje, dejaban ver la actualidad que tiene la reflexión de los dos pintores flamencos en la sociedad contemporánea. Fueron en total siete escenas trabajadas durante los tres meses en los que La Tallera se convirtió en su estudio.

Con guiños entonces a la construcción posrevolucionaria de la identidad mexicana, con declaraciones sobre el colapso de los mitos de la modernidad y la industrialización, con preguntas acerca del uso de paisajes llenos de contaminación visual, con la toma de posición frente al caos y la precariedad como condiciones viables de la globalidad, o con la pluralidad en el uso de medios para desbordar el plano pictórico y aproximarse a las circunstancias más actuales de la imagen, durante las últimas tres décadas Melanie Smith no ha dejado de proponer una obra en la que el azar y lo insólito intentan, casi siempre, develar la farsa y el artificio.

JORGE LOPERA

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