Julio Le Parc

Julio Le Parc. Losange Allongé Miroir (Diamante Alargado Espejo), 2018. Plexiglás inoxidable, metal, madera y nylon. 230 x 112 x 112 cm (90 35⁄64 x 44 3⁄32 x 44 3⁄32 pulgadas). Foto: Laura Szenkierman. Cortesía: CCK, MNBA y Atelier Le Parc

Exposicióndic 2019 - mar 2020· Por Victoria Verlichak

Julio Le Parc

Homenaje nacional a la trayectoria

Centro Cultural Kirchner - CCK, Museo Nacional de Bellas Artes – MNBA, y Centro de Experimentación del Teatro Colón - CETC, Buenos Aires.

Las tres exposiciones simultáneas del consagrado Julio Le Parc (Argentina, 1928) en Buenos Aires, y los dos libros publicados concurrentemente, forman parte del merecido Homenaje nacional a la trayectoria, en coincidencia con los 90 años del artista, maestro e investigador del movimiento, el espacio y la luz. Feliz y agradecido, Le Parc –que acaba de cumplir 91 años– vino varias veces a Buenos Aires para participar del acontecimiento, incluso prestándose a una entrevista pública en el CCK. Lúcido y repleto de humor, Le Parc volvió a afirmar que siempre creyó que el arte no debe ser exclusivo para “el ojo culto” y que la intervención y la perspectiva del público forman parte determinante de su obra.

La celebración inauguró a comienzos del mes de julio y culminó el 2 de noviembre –durante La noche de los museos– con la proyección de un video mapping sobre el Obelisco porteño. Con alrededor de treinta obras danzantes acompañadas con música –emanada de parlantes instalados en esa inmensa plaza pública–, las imágenes opacaron con su dinamismo los anuncios publicitarios circundantes. Para concluir los festejos, el Gobierno francés condecoró a Le Parc –en la Embajada de Francia en Argentina– con la insignia de Oficial de la Orden Nacional de la Legión de Honor.

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Julio Le Parc. Video mapping con obras de Julio Le Parc sobre el Obelisco de la ciudad de Buenos Aires. Cortesía: CCK, MNBA y Atelier Le Parc.

Impecables y pródigas en el despliegue de su trabajo, las muestras invitan a experimentar con los sentidos; se complementan y desarrollaron en CCK, Museo Nacional de Bellas Artes y Centro de Experimentación del Teatro Colón. Fueron realizadas gracias a la atinada predisposición de las prestigiosas instituciones y al tesón de su hijo Yamil Le Parc, quien asumió la dirección artística del programa general.

Asimismo, Yamil Le Parc –director de Atelier Le Parc (París)– promovió la publicación de dos libros en español, originalmente publicados en francés. Julio Le Parc. ¡Sé artista y cállate! Textos 1959-2017, editado por el MNBA, compila escritos políticos, manifiestos artísticos y comentarios de su trabajo. Julio Le Parc es el primer volumen monográfico dedicado a esta figura del arte cinético, publicado por Fundación Tres Pinos con ayuda de la Ley de Mecenazgo del Gobierno de la Ciudad. Firmado por Serge Lemoine, Jean de Loisy, Edgard J. Sullivan, Rodrigo Alonso, entre otros, recorre en 432 páginas toda la carrera artística del artista, desde sus primeras obras realizadas en Argentina en 1958 hasta sus creaciones más recientes.

Precisamente, en 1958 Le Parc se instaló en París con una beca del Gobierno francés, regresando a sus raíces: su abuelo paterno había llegado a Argentina a fines del siglo XIX desde Francia. Su encuentro con Georges Vantongerloo, Victor Vasarely, y otros, reafirmó su incipiente interés por el arte óptico iniciado en Buenos Aires. En París continuó su investigación sobre los problemas de la percepción y profundizó en la exploración de la abstracción en pinturas que crearon una ilusión óptica.

Comenzó, así, un camino coherente y transformador que cuestionaba el papel del arte y del artista en la sociedad. Ese empeño se ahondó cuando Le Parc, con otros artistas expatriados latinoamericanos y algunos franceses, fundó en 1960 el Grupo de Investigación de Arte Visual (Groupe de Recherche d’Art Visuel, GRAV), activo hasta 1968. El GRAV buscó repensar la obra de arte y convertir al público en protagonista, debilitando por anacrónica “la noción del artista único e inspirado”. Realizaron experiencias investigando la luz, el movimiento y el espacio en happenings callejeros, muestras en talleres y algunas galerías, con trabajos de corte óptico y cinético.

Le Parc participó en tres ocasiones en la Bienal de Venecia, obteniendo en 1966 el Gran Premio Internacional de Pintura de la Bienal de Venecia, con sutiles creaciones que, por sus repeticiones y variaciones en tamaño, forma, fondo de un motivo plástico, reflejan la ficción de movimiento. Pero pronto, sintió la necesidad de, más allá de la representación, incorporar directamente al movimiento. Logró vibraciones u oscilaciones a través de motores, dispositivos manuales, el viento (en las obras al aire libre), sugestiones ópticas y lumínicas.

Exposición: Julio Le Parc — imagen 2
Julio Le Parc. Mobile Losange Orange (Móvil Diamante Naranja), 2019. Plexiglás, nylon, metal y madera. Dimensiones variables.

Las exposiciones

La espléndida Julio Le Parc. Un visionario, con curaduría de Gabriela Urtiaga, se extiende a lo largo de más de 3.000 m2 del CCK y reúne 160 obras históricas y recientes en el centro cultural, que ostenta en su hall central la deslumbrante Esfera azul, con 3.500 placas azuladas de acrílicos translúcidos y 4 metros de diámetro. La retrospectiva es una travesía de sesenta años que despliega tempranos gouaches, monocopias, pinturas, creando la ilusión de movimiento con relaciones entre geometrías y colores, obras lumínicas y esculturas móviles de gran complejidad, experiencias participativas con propuestas lúdicas, y más. Las piezas emanan optimismo e inducen a “la inestabilidad de la visión y desafían la mirada habitual”. Sus resplandores abrigan con colores a los visitantes, quienes transforman las obras (su presencia se refleja y multiplica por doquier). El recorrido suma una sala de denuncia contra las dictaduras latinoamericanas, con pinturas figurativas realizadas en los años setenta, junto con otros artistas, que aquí también sirve para recordar el compromiso político de Le Parc.

El juego con provocaciones y combinaciones ópticas continúa en la refinada Julio Le Parc. Transición Buenos Aires-París 1954/1959, curada por Mariana Marchesi. Reúne más de cien obras en el Museo Nacional de Bellas Artes e incluye piezas de los años de formación, retratos figurativos y desnudos académicos, monocopias y gouaches de su camino a la abstracción, las primeras cajas de luz de 1958-1959. Las frágiles casas aquí están inmóviles, pero son mostradas en movimiento en una proyección realizada por su hijo Gabriel, con comentarios del artista.

El festival Le Parc continuó en el Centro de Experimentación del Teatro Colón (CETC), donde oscilaciones y resplandores confluyeron en Proyecto Le Parc. La pieza central, Mobile Rombo Colón, era una instalación con un móvil monumental (11,5 metros de lado y 4,40 metros de alto) fluorescente, con luz negra, rodeado por veintiocho espejos. Aquí, la musicalidad de su trabajo se patentizó más que nunca, y generó –en palabras de Le Parc–“una sinfonía completa” de luz en movimiento.

Aun cuando en la ciudad de Buenos Aires hay obras de Julio Le Parc en el espacio público, en instituciones culturales y edificios corporativos de acceso masivo, las exposiciones de Julio Le Parc se vieron colmadas de público, que sonreía.

VICTORIA VERLICHAK 

Su último libro es Mildred Burton. Atormentada y mordaz; Manuela López Anaya Ediciones.

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