Exposición Individualdic 2019 - mar 2020· Por Hélcio Magalhães

Caio Reisewitz

Luciana Brito Galeria

La muestra de Caio Reisewitz, titulada Cassino, es la sexta exposición del artista, en la Galería Luciana Brito. En esta oportunidad el fotógrafo paulista presentó una serie inédita de cinco imágenes fotográficas de grandes dimensiones. Las fotografías, claramente abstractas, cuentan además con un texto crítico de Luisa Duarte.

Los trabajos hacen parte de la investigación del artista en la discusión semántica del espacio, en donde las imágenes fueron captadas, y las relaciones dialógicas con el momento político contemporáneo en Brasil fueron marcadas por el fetiche de la posverdad y el efecto que eso causa en sus sentimientos y en sus memorias de infancia, vividas bajo el yugo de la dictadura militar brasilera. Las marcas de ese sentimiento son principalmente el agotamiento, que se vuelca en la nada, por medio de un juego de ilusión y ambigüedad.

Exposición Individual: Caio Reisewitz — imagen 1
Caio Reisewitz. Cassino VI, 2019. C-print en metacrilato. 180 x 145 cm (70 55⁄64 x 57 3⁄32 pulgadas).

Cassino activa la sensación del espectador provocando diferentes capas de significados, y abre la posibilidad de múltiples lecturas. Las cinco imágenes editadas para esa muestra fueron realizadas en la playa de nombre homónimo al de la exposición y colocan de inmediato al observador en un juego en el que el artista articula con la fantasía, con la ilusión, y establece una apuesta entre su propia investigación formal y una reflexión sobre la realidad política contemporánea.

La Playa de Cassino, lugar escogido para la toma de las imágenes que conforman la exposición, se ubica en el municipio de Río Grande, bien al sur del país. Las fotografías fueron construidas como composiciones pictóricas, en las que los tonos grises tienen gran importancia en la elaboración de las imágenes y desplazan los sentidos hacia una sensación de melancolía, y al mismo tiempo confunden la visión de la fusión del mar con la línea del horizonte.

La singularidad minimalista perseguida por el artista en estas fotografías está aliada a la estrategia de Reisewitz en traer a cuenta el agotamiento por la representación del vacío. Según Caio Reisewitz, “hay en esta serie una voluntad increíble de llegar al límite de la fotografía, al vacío, que es una manera de abordar la situación por la que estamos pasando ahora, en el Brasil y en el mundo”.

Caio Reisewitz invierte en un diálogo con el juego, en el que relaciona sus memorias de infancia, retornando a recuerdos de los últimos años de la dictadura militar, en Brasil, con sus sentimientos, en relación con el actual momento político brasilero, en que la angustia y el vacío se materializan y retroceden en el tiempo.

Metafóricamente, el fotógrafo juega con el caos anecdótico vivido en el momento contemporáneo brasilero, y también guarda alguna relación con la localidad de la Playa de Cassino, lo que provoca ambigüedades entre el tiempo y el espacio. Una especie de alarido, de provocación, en los tiempos de la “posverdad”, abiertos con las elecciones de gobiernos de tendencias autoritarias. Elecciones ganadas en una especie de casino virtual, en el que la manipulación de los imaginarios se constituye en fake news, y disparada en masa de mensajes falsos, por medio de las redes sociales, con el objetivo de confundir la mente del elector. El Balneario de Cassino, inaugurado en 1890, es el más antiguo del Brasil. En 1994, la playa fue reseñada –erróneamente– por el Guinness Book como la más extensa del mundo.

La palabra Cassino que titula la muestra conlleva una doble connotación: “un casino es una casa de juegos hecha para engañar a quien entre en ella; la persona cree que está a merced de la suerte, pero, en verdad, esa suerte siempre está levemente manipulada para favorecer a la casa”, explica el artista. “El título de la muestra se refiere al lugar donde se tomaron las fotos, pero me interesa principalmente su carácter ambiguo, pues esa sensación de ilusión del casino también expresa nuestra experiencia con la política brasilera de los últimos años”, señala Reisewitz.

En ese juego, el artista hace su apuesta; de manera abstracta, coloca las imágenes de una playa, cuyo propio nombre metaforiza con la ilusión y la manipulación. Poéticamente, Caio recupera la idea del vacío, de lo fortuito, de la mentira en las relaciones de lo que se representa y lo que se es, y lo hace con maestría. Las imágenes se confunden en la refinada paleta de color escogida; el mínimo de elementos reduce cualquier expectativa. La apuesta al vacío, a la fantasía como elemento crítico de la contemporaneidad, lanzada a la mesa, como en un lance de dados, incita el espectador a una reflexión, en la que la intención del artista está en una capa que necesita ser descubierta. La provocación exige una retirada de velos que encubre una falsa realidad construida y manipulada.

Reisewitz, mediante sus cinco fotografías, explora ese vacío, dibuja la melancolía, pone los embates y los juegos de interés comprometidos en la forma de engañar para ganar, pero quien gana no es el jugador, es siempre la casa, el casino.

Profundamente crítico, el artista articula con la falta de perspectiva, en una mezcla entre agua, horizonte, tono, de manera jocosa, el nombre de la playa y su historia fake, como la mayor playa del mundo; rasga la perspectiva ciudadana, que no encuentra espacio, a no ser la zambullida al vacío para retirar las capas creadas para engañar.

HÉLCIO MAGALHÃES

Caio Reisewitz, por Hélcio Magalhães | artnexus