La muestra Otros cuerpos detrás es una retrospectiva que compila treinta años de carrera de la artista carioca Adriana Varejão (Río de Janeiro, 1964), cuyo tema central es la identidad como brasileña y la reflexión en torno al colonialismo portugués y a sus secuelas en el contexto contemporáneo.
Además de la constante exploración sobre la identidad que se desarrolló en los años noventa en América Latina, la artista aborda de distintas maneras sus prácticas; de manera transversal, explora el concepto de cuerpo como un elemento político y estético y yuxtapone los elementos tradicionales del legado portugués en Brasil como el azulejo. Un ejemplo de esta serie de obras es Rome Meat Ruin, donde aparece la representación de la cerámica y la corporalidad explícita de la carne expuesta. El resultado de esta mezcla de elementos es desafiante por ser burdo, vísceras casi latentes que sugieren una descomposición detrás de los edificios y palacios coloniales, la construcción de un imperio sobre el sacrificio y las ruinas de culturas previas.

En esta misma línea, la obra Testigos oculares, X, Y, Z habla de la imposición cultural de prácticas rituales como la lectura del ojo para intentar captar la última visión de una persona antes de morir. En esta obra, la artista le pide a la pintora Ana Moura, que la representa con diferentes rasgos étnicos, a la usanza de los retratos coloniales de castas, pero, en cada uno con un ojo faltante, y en su lugar, rastros de óleo a modo de mucosa y sangre. Se expone también de manera aséptica y minuciosa en un capelo, una especie de cajita o alhajero de porcelana, a modo de ojos prostéticos que complementan esa pieza faltante. Al alhajero, lo acompaña una lupa, como para poder alcanzar a ver esa última imagen que guardó el ojo y que se encuentra dentro. Estas imágenes pueden ser violentas, pero son simbólicas, para abordar el tema del mestizaje, sumamente recurrente en la obra de Varejão.
Dentro de sus obras más recientes, se encuentra Polvo portraits, o retratos pulpo, como una metáfora sobre la melanina de la tinta del pulpo y la melanina que pigmenta la piel. En un país con una diversidad racial muy amplia, es muy interesante cómo la artista se basa en las respuestas de un censo de 1976, en el que se preguntaba el color de piel. Antes de esa fecha, solo se podía escoger dentro de cinco categorías: blanco, negro, rojo, marrón o amarillo. En el censo, se deja abierta la pregunta y se reciben 136 respuestas. A partir de ello, la artista crea pigmentos y paletas con estos tonos, escogiendo 33 de ellos, que en muchos casos resultaron poéticos, tales como “besado por el sol” o “cervatillo descolorido”.

Con estos pigmentos la artista crea autorretratos experimentando con distintos tonos, lo que los ubicaría en distintas categorías raciales. Así, muestra cómo la raza/el tono de piel genera implicaciones sociales y culturales.
Esta obra sería un equivalente contemporáneo de la pintura de castas, género de los siglos XVII y XVIII característico de la Nueva España, y particularmente del México colonial, en donde se pretendía clasificar la diversidad racial, pero que establecía con ello una jerarquía relacionada con la pureza y con la superioridad de la tez blanca.
En la actualidad, la problemática sobre la identidad y el mestizaje sigue siendo un debate vigente, por lo que esta obra aporta una reflexión en torno a este tema desde la autorrepresentación y desde la autopercepción de los otros.
Adriana Varejão es una de las artistas brasileñas más reconocidas a nivel internacional, y su obra forma parte de las colecciones de importantes museos en Europa, Asia y América; sin embargo, es la primera vez que se presenta una retrospectiva de media carrera en nuestro país. Como parte de las actividades en torno a la exposición, el curador de la muestra, Adriano Pedrosa, tuvo una charla con la artista.
Compartiendo un pasado de mestizaje con México, la exposición Otros cuerpos detrás no solo es una incisiva crítica al colonialismo y a la noción de historia desde la imposición cultural; es, también, punto de partida para el análisis de la representación cultural y la identidad no solo en Brasil, sino en toda América Latina.
ISAURA RUIZ
Master en Gestión Cultural con licenciatura en Estudios de Arte. Gestora y administradora de proyectos culturales y sociales.

