Exposición Individualsept 2017 - nov 2017· Por Florencia San Martín

Leandro Katz

Henrique Faria

En Imperio (2000), Antonio Negri y Michael Hardt, contradiciendo una famosa frase de Hegel, escribieron: “La filosofía no es el búho de Minerva que se echa a volar una vez que la historia se ha realizado, a fin de celebrar su feliz fin; más bien, la filosofía es proposición subjetiva, deseo y praxis aplicados al evento”. La filosofía, desde esta perspectiva, habitaría un presente siempre contingente como lugar de intersección del arte y la vida, y su enunciado no vendría a determinarse por una diosa romana ni, diríamos, por todo lo que a aquello se adhiere en el diseño progresista de Occidente.

Exposición Individual: Leandro Katz — imagen 1
Leandro Katz. Two Quotes (Hegel / Debord) [Dos citas (Hegel / Debord)], 2016-2017. Palabras en Plotter, agujas y cordel de color. 190.5 x 177.8 cm (75 x 70 pulgadas).

Una obra ejemplar para pensar un tema central en la tercera exposición de Leandro Katz (Argentina, 1938) en Henrique Faria Fine Art es una instalación de palabras negras y rojas trazadas con plotter que, adheridas mediante agujas al muro que se extiende sobre la chimenea, se refieren justamente a la cita de Hegel que criticaban Negri y Hardt. Katz vuelve a problematizar esta frase no solo al fragmentarla, sino además al incluir otra frase, esta vez de Guy Debord, citando a Hegel. Titulada Two Quotes (Hegel/Debord) y realizada entre 2016 y 2017, en esta obra el espectador es invitado a una acción doble, donde se cruzan el ejercicio fisiológico de la mirada y el simbólico en la percepción: por un lado, puede seguir los hilos negros que conducen a las palabras negras y entonces construir, aunque con cierta dificultad, la frase de Hegel en inglés. El visitante leería: “The owl of Minerva takes flight only when the shades of night are gathering”. Lo mismo ocurriría si decidiera seguir los hilos rojos que conectan palabras rojas para encontrar la segunda frase que, citada de Debord, dice: “The greatness of art only begins to appear in the fall of life”. Pero si, en cambio, el espectador resuelve mirar la obra como una constelación de palabras unidas y al mismo tiempo aisladas de sus significados originales –al menos de aquellos que pretendían sus autores–, no sólo interrumpiría, en la mirada y la percepción, la cronología lineal de una frase, sino además los contenidos específicos de las frases aquí esparcidas. En este segundo caso, el visitante, más o menos conscientemente, cuestión que más o menos importa, ignoraría o decidiría ignorar que después de un evento, y solo en el espacio-tiempo de ese después, es posible el arte o la filosofía. Katz, que desde la década de los setenta ha creado a través del lenguaje otros lenguajes, y con ello otros tiempos, otras imágenes que son palabras, y viceversa, ha construido ahora un lenguaje que se contradice a sí mismo una y otra vez: existe para ser leído, aprehendido como frase o imagen que cita al pasado y a la historia lineal que el presente celebra; pero al mismo tiempo niega todo lo anterior. Es en esa operación doble que no es espejo sino negación, a veces duda, pero siempre cuestionamiento de los modelos canónicos como Minerva, donde se cruzan todas las obras, veintiocho en total, de la exposición de Katz.

Titulada Leandro Katz: A Canoe Trip, en el texto curatorial de la muestra, Berta Sichel escribía “Those who have been following Katz’s career over forty years and are passionate, like I am, about his short and oblique experimental films, his documentaries on recent Latin American history, or his conceptual photographs of Mayan ruins, will find that in this exhibition he is not afraid to challenge his long-time admirers. Once more, Katz wants to show that to him art is a wide subject and open to experimentation”. Sichel proponía entonces una “estructura de guía de viaje” escritural para que el visitante recorriera la exposición y sus “experimentaciones” a primera vista heterogéneas, pero aquello no solamente genera un circuito temporal guiado frente a la apreciación de obras que, al menos así me parece a mí, desean justamente interrumpir el tiempo lineal.

Un ejemplo de lo anterior es la obra que motiva el título de la muestra. Instalada inmediatamente al entrar en la galería, en esta obra, primero, observamos dos fechas: 1970 y 2016. Habiendo leído hace poco sobre lo que Joaquín Barriendos ha llamado el “giro archivístico” en el arte latinoamericano para referirse a prácticas conceptualistas realizadas durante los sesenta y setenta que en los últimos años se han reconstruido1, pensé que este era uno de esos casos; que tal vez el artista habría exhibido estas fotografías hace más de cuatro décadas y que ahora, viendo las imágenes en retrospectiva, habría añadido, quizás, el texto. Pero lo cierto es que las imágenes nunca se habían impreso, como me aclaró Katz2. Habían pasado años de silencio, pero no por eso de inexistencia, y aunque las siete fotografías se hayan materializado por primera vez en 2016, se trata de un tiempo que revisita el pasado como memoria que construye el presente y su experiencia. En estado de memoria, como nos recordaría la narradora argentina Tununa Mercado, las fotografías aludían a un viaje que Katz realizó en canoa por las ruinas mayas, y las ruinas, en esta temporalidad no lineal, nunca cicatrizan hasta desaparecer. Tampoco desaparece la civilización maya en el monólogo del poeta y dramaturgo alemán Stefan Brecht, proyectado en un pequeño monitor. Escrito por Katz para el guión de su película Mirror On The Moon (1970), allí se cruzaban la identidad y el relato de Brecht sobre documentos perdidos en los ríos durante la Colonia. Al nombrarlos, al recordarlos, la voz hacía que los documentos no culminaran en una doble desaparición. Así, sin duelo ni melancolía, el artista y poeta que es Katz nos recordaba que, aunque exista el búho de Minerva, hay otros búhos, otras serpientes y otros pájaros que no esperan la noche, el ocaso glorioso para escribir, fotografiar o hacer un viaje por las ruinas mayas, que como ruinas existen, resisten e insisten en su memoria en el presente.

NOTAS

1. Joaquín Barriendos, “Reterritorializando los sesentas. Archivos, documentos y posestructuralismo en el museo de arte”, en Alejandra Castillo y Cristián Gómez-Moya, eds., Arte, archivo y tecnología (Santiago, Universidad Finis Terrae, 2012).

2. Leandro Katz, correspondencia con la autora. Junio 22 de 2017.

FLORENCIA SAN MARTÍN

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