La Fundación Beyeler dedica una retrospectiva al pintor estadounidense Wayne Thiebaud (1920-2021). En gran parte desconocido en Europa, Thiebaud goza desde hace tiempo de gran popularidad en Estados Unidos. La exposición fue comisariada por el Dr. Ulf Küster, conservador jefe de la Fundación Beyeler, y la conservadora adjunta Charlotte Sarrazin.
Thiebaud comenzó su carrera como diseñador gráfico y trabajó brevemente para el departamento de animación de los estudios Walt Disney. En sus cuadros, representó pasteles de nata, trozos de tarta, caramelos, tragaperras y magdalenas, personificando la promesa y la profusión del estilo de vida americano, "American way of life". A primera vista, se observan los motivos tomados de la vida cotidiana; en este sentido, Thiebaud era un exponente del arte pop. Sin embargo, si se observa más de cerca, cada motivo se disuelve en un amplio espectro de innumerables colores y matices, que solo tomándolos en su conjunto producen una imagen reconocible. De esta manera, el arte de Thiebaud se centra menos en el tema, y más, en la forma de pintar.
Junto con las naturalezas muertas, la exposición presenta pinturas de personas, figuras y paisajes, y de paisajes urbanos con múltiples perspectivas que muestran la versatilidad y la técnica del pintor. Su sofisticado uso del color crea una atmósfera distintiva que equilibra nostalgia, melancolía, ironía y humor.
La retrospectiva presenta los periodos claves de las pinturas al óleo y acrílicas y los dibujos del artista, a través de 65 obras cedidas en préstamo por museos y colecciones privadas, principalmente estadounidenses.