Nota de Arte20 de agosto de 2013

Voluntad Constructiva en la Colección Fadel

A lo largo del siglo XX el arte no figurativo ganó dimensiones tan extensas en Brasil, que se convirtió en un hilo de Ariadna que debe ser desenredado por la crítica. La muestra Voluntad Constructiva en la Colección Fadel arrojó luz sobre la temática, revelando varias facetas de este lenguaje artístico que tuvo a Brasil y Argentina como pioneros en América Latina.

La muestra, con curadoría de Paulo Herkenhoff y Roberto Conduru, contó con cerca de 250 obras de la colección del abogado carioca Sergio Fadel. La idea era destacar la relación directa que los movimientos modernos y post-modernos tuvieron, y todavía tienen, como cimientos sólidos para la edificación cultural del país.

Es posible localizar los indicios de este arte en nombres que aún estaban totalmente vinculados a la tradición académica, como Belmiro de Almeida, quien pintó el cuadro Maternidad en Círculo en 1908. En esta obra, la escena de una madre sosteniendo un bebé en el regazo está representada por círculos de diversos tamaños, sobrepuestos, cuyos puntos de superposición se utilizan para la organización cromática y espacial de la tela. Se trata de un momento único en la carrera del artista, un coqueteo con el futurismo, como lo definió la crítica de la época.

Sin embargo, a pesar de ser considerado apenas como un "flirt", el cuadro de Belmiro, que también era un excelente caricaturista, ya indicaba los signos de un lenguaje estético que se difundiría por todo el mundo, siendo Brasil un semillero creativo vigoroso, como lo demostraban los primeros experimentos modernistas, según los patrones de Tarsila de Amaral quien, en su fase antropofágica, mostraría la fuerza de la síntesis plástica.

Mientras las vanguardias europeas ponían las bases del abstraccionismo en movimientos explícitos, como el Constructivismo ruso, a inicios del siglo XX, en el Brasil esta tendencia ganó fuerza especialmente después de la Segunda Guerra, con la adopción de la abstracción geométrica, ya transformada en un lenguaje artístico universal. En la muestra se presentaron las variantes del ideario constructivo mediante búsquedas individuales y movimientos colectivos, hasta las décadas de 1960, 70 y 80, momentos en los que la indagación incorporó el tema socio-político, el conceptualismo y la revisión del modernismo.

Es interesante destacar las peculiaridades que marcan este arte en el Brasil, comenzando por las polémicas entre los grupos Ruptura, de origen paulista y de cuño más racional, y el grupo Frente, carioca, que declaraba la necesidad de un arte más humanizado. En este último, la libertad artística que conciliaba principios plásticos abstractos con otras referencias, contemporáneas y anteriores, marcó el accionar de sus integrantes, hasta el de los artistas que se comprometieron con el concretismo. Esta diferencia determinó divergencias entre adeptos del arte concreto en el país y culminó con la formulación del Neoconcretismo. Los manifiestos, las obras y el debate público generado al final de la década desbordaron las fronteras del movimiento, conectándose con otras críticas al constructivismo, a las prácticas del medio artístico y del ambiente cultural en Brasil, particularmente a los ideales de racionalidad y de progreso.

La palabra "voluntad", en el título de la muestra, también resuena como la adopció...

Voluntad Constructiva en la Colección Fadel
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