Nota de Arte16 de julio de 2015

Vidriera Mondongo

El grupo Mondongo abrió Vidriera Mondongo, en el barrio de Palermo de Buenos Aires. Precisamente en el lugar que fuera la vidriera de una fábrica de tortas, en el frente del predio del taller de los artistas. Espacio que da a la calle, fue concebido como territorio de experimentación para estos, y otros artistas invitados, para presentar obras sin destino comercial. Se inauguró a la mirada de los transeúntes con una instalación que recreó la Galería de los espejos del Palacio de Versalles, en donde se desarrolló la performance No soy tan joven para saberlo todo. La acción fue presentada en el marco de la Bienal de Performance; acontecimiento que incluso propició la llegada de la llamada reina (Laurie Anderson) y la autodenominada abuela (Marina Abramovic) de la perfomance y de otra artista sanadora como la francesa Sophie Calle. Mondongo ya se había distinguido con espléndidos, pequeñitos y detallados teatrinos que exhibieron en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, como la fiel reproducción de la tumba de San Francisco o la réplica de la estación científica de la espeluznante Solaris, la novela de ciencia ficción de Stanislaw Lem (1961) llevada al cine tres veces. Ahora deslumbraron con la réplica de la lujosa galería versallesca. Magnífico truco, el escenario no parecía medir tan sólo dos metros de frente y menos de un metro de profundidad, en cuya construcción trabajaron alrededor de tres docenas de personas. Un actor con una máscara espejada ocupó la escena durante las jornadas que se corrió el telón, por momentos acompañado con velas y calaveras de colores, con tortas y manos suplicantes. Para algunos observadores la performance versó sobre la desigualdad, el hambre, pero según la información proporcionada por los artistas la acción discurrió acerca de la sexualidad de Pinocho. Grupo integrado por Juliana Laffitte (Buenos Aires, 1974) y Manuel Mendanha (Buenos Aires, 1976), Mondongo fue creado en 1999, por artistas formados en pintura. Obtuvieron pronta respuesta mediática tras la composición de una galería de retratos de personalidades locales, la realeza española y de personajes famosos y disímiles con improbables materiales como fiambres, pan, cadenitas de oro, caramelos, fósforos, hostias. Tras esa primera etapa, con la creación de varias versiones de Calavera (2009) -obras de gran tamaño hechas con plastilina sobre madera, semejantes a cráneos cubiertos con imágenes que describen parte de la historia universal- comenzaron a ser vistos de otra manera. En los primeros días de agosto, Vidriera Mondongo presentará un registro de un viaje en el ferrocarril Transiberiano, que une Moscú con Vladivostok, la costa rusa del Pacífico. Se trata del proyecto de neo-muralismo del director de cine Mariano Llinás, que se propone pensar acerca de las grandes pantallas LED, su uso en el espacio público, sus posibilidades en el cine. Llinás, ya había colaborado con Mondongo, como parte de la muestra Mondongo presenta al pintor Mariano Llinás (galería Ruth Benzacar, 2013), donde el reconocido cineasta exhibió Río Paraná: pintura en movimiento.
Vidriera Mondongo

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Imagen 1 - Vidriera Mondongo
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