Luego de su estancia en Sao Paulo, Brasil, del 19 de enero al 23 de marzo pasado, en el predio museístico decimonónico, sede de la Pinacoteca do Estado, la impecable muestra antológica Tarsila viajera, con curaduría de Regina Teixeira de Barros, llego al Malba de Buenos Aires, Argentina, para abrir su temporada expositiva, con un diseño de montaje innovador y muy acorde con la nueva sede que acoge dicha retrospectiva monográfica. Esta importante muestra consagrada a una de las figuras más álgidas y prominentes del Modernismo Brasilero, se extiende desde el pasado 27 de marzo al 2 de junio, contando con un valioso catalogo-libro, de edición trilingüe. El conjunto expositivo reúne poco más de ochenta obras, provenientes de colecciones privadas y publicas de Brasil y Argentina, entre pinturas y dibujos y coincide con la conmemoración del 80 aniversario del Manifiesto Antropofagico. Tarsila do Amaral (Capivari, Estado de São Paulo - 1886, São Paulo, Estado de São Paulo, 1973) viajó infinidad de veces por Europa, América Latina y Medio Oriente, tomando apuntes a través de bosquejos y dibujos de todo lo que veía y le resultaba singular. Esta metodología de trabajo, le permitió ir ¿descubriendo¿ y ¿redescubriendo¿ su Brasil natal, desde una mirada abierta, cosmopolita, desinhibida y profundamente renovadora. La mencionada antológica ¿ según escribe su curadora, Regina Teixeira de Barros, ¿busca profundizar un ángulo específico de la producción de la artista ¿uno de los tantos prismas posibles-, que se refiere al papel de los viajes en su formación y en el desarrollo de su repertorio visual, con su consiguiente inmersión en un proyecto mayor de investigación sobre las raíces de Brasil¿. Los núcleos temáticos que son hitos de su producción plástica se encuentran todos presentes en Tarsila Viajera: aquellos dibujos de viajes y estadías por el interior del Brasil mágico y profundo y bien ¿caipira¿ (pueblerino), como la artista gustaba definirse a si misma, fundamentalmente, los referidos a las regiones de Minas Gerais y Río de Janeiro, las obras medulares del periodo antropofagico y los trabajos realizados para Pau Brasil. ¿He encontrado en Minas Gerais, los colores que me encantaban cuando era niña¿, afirmaba la artista con gran asombro, a pesar de que por ser populares, eran desdeñados por la alta burguesía de esos tiempos. Como parte del trabajo en colaboración, con la Pinacoteca del Estado de Sao Paulo, el Museo Malba cedió transitoriamente, para su paso por la Pinacoteca la obra Abaporu, perteneciente a la Colección Costantini. Es de interés destacar que, por vez primera, se exhiben juntas, con un diseño de montaje esplendido, las tres piezas emblemáticas de Tarsila do Amaral: A negra, Antropofagia y Abaporu, donde se pone de manifiesto ¿lo bello extremo¿ de esa identidad brasileña, propuesta por Tarsila, no ceñida a dogmas, sino fluida, es decir, una identidad que no se visualiza o da a ver como un imperativo categórico. Subrayamos la aportación fundamental de la prestigiosa historiadora y crítica de arte brasilera, Aracy Amaral, quien viene desarrollando el proyecto de catalogación razonado de las obras de la artista, desde la década del setenta y es un punto de inflexión, a la vez que, bibliografía obligatoria, para todos aquellos que decidan acercarse al estudio de la misma. El proyecto de Aracy Amaral se encuentra en su etapa final y se calcula que la publicación de dicho catalogo razonado, será en el primer semestre del 2008.