Los frescos romanescos que datan de comienzos del siglo XIII y fueron rescatados del monasterio de Santa María la Real de Sijena, víctima de los ataques perpetrados durante la guerra civil española, se encuentran actualmente en la colección del Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona.
El gobierno de Aragón, región autónoma al noreste de España, tras haber manifestado durante varios años ya que los frescos son de propiedad de su jurisdicción, ha hecho una petición formal al gobierno de Cataluña para que los devuelva. La orden religiosa que reside en el monasterio desde la década de 1980 le cedió la propiedad al gobierno aragonés. No obstante, la renombrada Fundación Caixa, invirtió más de 3 millones de euros en la restauración del monasterio durante las décadas de 1980 y 1990 y hasta el momento no ha pronunciado declaraciones oficiales sobre las medidas que piensa tomar en torno a la petición de restitución formal de los frescos.