"Sobre el horizonte: arte contemporáneo cubano de la Colección Jorge M. Pérez" es una exposición de más de 170 obras de arte, que incluye pintura, dibujo, fotografía, técnica mixta y escultura. La exposición se presenta en tres partes durante el curso de un año y tiene un amplio panorama de obra reciente, producción de artistas que viven en Cuba y en el exterior. "Sobre el horizonte" conmemora el reciente y generoso obsequio de obras de arte cubano donadas al museo por Jorge M. Pérez en diciembre de 2016, e incluye un significativo número de adquisiciones recientes obtenidas durante el último año con fondos que forman parte de la donación. "Sobre el horizonte" se presenta en tres capítulos distintos, aunque interconectados con uno nuevo cada tres meses. La exposición está organizada alrededor de una metáfora de la línea del horizonte, un motivo que aparece en muchas de las obras de la muestra, que reúne una fuerte mirada a la práctica artística en Cuba de las tres últimas décadas, así como la obra de artistas menos conocidos en la Isla y el resto del mundo. Al describir la aproximación temática escogida para la exposición, el curador en jefe, Tobias Ostrander, explicó: "Estructurar esta exposición alrededor del símbolo poético y abierto del horizonte nos permite centrarnos en los diversos y con frecuencia sutiles lenguajes visuales de los artistas incluidos en esta extensa colección, y en la forma en que abordan sus preocupaciones personales, estéticas y sociopolíticas". "Capítulo 1: Paisajes internos" se inauguró el 8 de junio de 2017, y se centra en el horizonte y su relación con el cuerpo, en la medida en que el horizonte evoca tanto un vasto espacio físico como un espacio psicológico interno. Los artistas representados en este capítulo incluyen a Antonia Wright, José Bedia, Juan Carlos Alom, Luis Cruz Azaceta, Hernán Bas, Tania Bruguera, Rubén Torres Llorca y Sandra Ramos, entre otros. Estos artistas crean espacios visuales expansivos que atraen el cuerpo del espectador con obras que representan la figura humana como símbolo de misterio, de nostalgia y de lo desconocido. "Capítulo 2: Abstraer la historia" se inaugurará en el tercer trimestre de 2017, y echa una mirada más de cerca a las geometrías abstractas, incluidos horizontes lineales, pues se relacionan con las narrativas personales e históricas. Las obras seleccionadas exploran lo espiritual, así como las historias políticas, y analizan las realidades pasadas y contemporáneas dentro de Cuba y la diáspora. Los artistas del capítulo 2 incluyen a Alexandre Arrechea, Waldo Balart, Manuel Piña, Reyner Leyva Novo, Zilia Sánchez y Eduardo Ponjuán. La muestra que se inaugurará a comienzos de 2018 concluye con el "Capítulo 3: Ansiedades domésticas", con obras centradas en las inseguridades cotidianas y las angustias personales del individuo. Los artistas incluidos exploran la arquitectura doméstica y pública como espacios emocionales designados, y cómo el lenguaje y los textos se utilizan para crear espacios de aspiración, ideales y dudas. En la obra de Glexis Novoa, Revolico (2014), el artista que vive en Miami mezcla palabras como "Guggenheim" "Phillips" y "Revolico", como vehículo para co-optar por un lenguaje familiar para comentar sobre las experiencias contradictorias socioculturales y económicas, para aquellos...