La exposición “Sindemia” de Voluspa Jarpa es el proyecto que ganó la primera edición del Premio Julius Baer, una nueva distinción bienal organizada por el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) y por el Banco Julius Baer, con el objetivo de reconocer la investigación de destacadas artistas latinoamericanas. La muestra estará abierta desde el 28 de agosto del 2021 hasta el 6 de febrero del 2022.
“Sindemia” es un proyecto multimedia in-situ que involucra fotografías, documentos de archivo, videos, mapas, esculturas, objetos, instalación, papel de colgadura y láseres, que proyectan más allá del espacio físico del Museo hacia su entorno circundante.
El término “Sindemia” fue introducido en los años noventa en la medicina antropológica para describir dos o más epidemias secuenciales en una población con interacciones biológicas, las cuales exacerban la prognosis y la carga de una enfermedad. En este caso, Voluspa Jarpa usa la palabra sindemia como una metáfora para analizar las violentas manifestaciones sociales que ocurrieron entre octubre del 2019 y marzo del 2020 en Chile, uno de los estallidos sociales más intensos en la historia de Chile, que culminará en una nueva Constitución que reemplazará la de los años ochenta, escrita durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). El proceso estuvo marcado por la violencia y actos severos de abuso policial, como sucedió recientemente durante el Paro Nacional en Colombia.
Por esta razón, la artista decidió extender su investigación al contexto colombiano y, así, comparar la forma en la que los gobiernos manejan la agitación social y las violaciones a los Derechos Humanos. Para este proyecto, Voluspa Jarpa involucró disciplinas, saberes y experiencias distintos invitando a diferentes colaboradores —un astrofísico, un matemático, un poeta Mapuche, una testigo y una mujer perteneciente a la primera línea— para recolectar y compartir experiencias sobre el fenómeno de la protesta, la resistencia y la rebelión contra múltiples violaciones sistemáticas de Derechos Humanos: tortura, violencia sexual, entre otras injusticias, “con el objetivo de analizar: ¿Qué pasó? ¿Cómo lo narramos? ¿Cómo lo procesamos? ¿Cómo lo simbolizamos? Y, de este modo, poder afirmar: esto sí sucedió y no será borrado, pensando el ejercicio del arte como una acción anti-tachadura, en el sentido de generar conocimiento mancomunado y civil, que se tome el derecho al análisis, la denuncia y el relato”, afirma la artista Voluspa Jarpa.