Después de nueve años de conversaciones y dos desde que Ella Fontanals-Cisneros firmara con Íñigo Méndez de Vigo un memorando para la creación de un centro de arte contemporáneo de las Américas en Tabacalera, el proyecto se canceló. La coleccionista y empresaria de origen cubano ha anunciado esta mañana que “desgraciadamente” ya no se producirá la donación de 400 obras de artistas latinoamericanos y el préstamo a largo plazo de 600 obra más de arte cubano al Estado español, tal como quería. El fin de las conversaciones comenzó el pasado mes de octubre, cuando la mecenas recibió una carta del entonces ministro en funciones José Guirao, en la que le explicó que había cuestiones legales que impedían aceptar la donación tal y como estaba planteada, aunque se abría a que entregara las obras sin condiciones.
En la carta de Guirao, la coleccionista comenta que había varias solicitudes difíciles de aceptar, como por ejemplo, el reclamo de que la coleccionista señalara exactamente cuáles eran las 400 obras que estaba dispuesta a donar. Otra tiene que ver con la denominación del futuro museo (el Ministerio exigía que lo denominara centro de exposiciones), y la última suponía la exigencia de la creación de un patronato en el que, como en otros museos o fundaciones, hubiera representación política. Cisneros es más partidaria de contar con representantes de la sociedad civil, al argumentar que los vaivenes políticos no afectaran la institución. “Pero más que los detalles concretos, lo que yo percibí era una negativa a proseguir con el proyecto.
Después de esto, intentó hace unos días un acercamiento con el nuevo ministro, José Manuel Rodríguez, sin obtener respuesta alguna.
Fuentes del Ministerio de Cultura actual lamentan que Ella Fontanals-Cisneros "haya roto precipitadamente las conversaciones sobre la donación de parte de su colección", y consideran que no ha dado tiempo al nuevo equipo que acaba de llegar a la cartera de Cultura, "a estudiar y analizar la viabilidad de su propuesta".
Como resumen de la situación, añade que jamás ninguno de los gobiernos con los que ha tenido que negociar ha dispuesto del dinero ni el interés necesario para llevar a cabo el proyecto. ”Ofrecieron Tabacalera y a mí me pareció muy bien”, explica. “Pero el estado del edificio es desastroso y se necesitaban más de 10 millones de euros para ponerlo en condiciones. Nunca tuvieron ese dinero ni se buscó una partida especial para conseguirlo”. Entre los muchos políticos con los que ha tenido que tratar en todo este tiempo, la coleccionista afirma que solo vio interés verdadero en Luis Cueto, coordinador general de la alcaldía de Manuela Carmena.
Ella Fontanals-Cisneros tiene nacionalidad española; asegura que cuenta con otras ofertas para recibir su colección –Sevilla o Miami–, pero que ella sigue considerando que el lugar idóneo parta alojarlas es Madrid, y que para ello está explorando vías de financiación privada. La colección de Ella Fontanals-Cisneros supera las 3.500 obras, depositadas en un almacén de Miami, salvo las que decoran sus viviendas en Madrid, Mérida (México) y Nueva York.
La colección está compuesta por obras de abstracción geométrica de América Latina, arte contemporáneo internacional y latinoamericano, vídeo contemporáneo y fotografía moderna y contemporánea. Parte de esas obras han permanecido temporalmente expuestas o depositadas en museos como la Tate Modern, en Londres, y el Reina Sofía, en Madrid. Entre los artistas principales se encuentran Lygia Clark, Antonio Días, Jac Leirner, Luis Camnitzer, Gabriel Orozco, Sameer Makarius, Carlos Leppe, Lázaro A. Saavedra González, Félix González-Torres, Gustavo Pérez Monzón, Sandu Darie o Dolores (Loló) Soldevilla.