“Sarah Lucas: Happy Gas" es la retrospectiva más importante de la artista presentada en el Tate Britain de Londres. La exposición abarca cuatro galerías del museo, en las que se presentan más de 75 obras que comprenden cuatro décadas de obra, incluidas obras recientes de la artista.
“Desde las fases iniciales del proceso se decidió crear una exposición que se centrara en la práctica reciente y actual, pero que no dejara de lado las obras por las que es más conocida, aquellas propuestas radicales y humorísticas de los años 90", explican las curadoras de la exposición, Dominique Heyse-Moore y Amy Emmerson Martin. Lucas forma parte de la generación que surgió en 1988 de Jóvenes Artistas Británicos.
La fascinación de Lucas por las sillas y la figura sentada es una de las narrativas centrales de la exposición. Este enfoque hace hincapié en la propuesta de la artista de traducir el mobiliario doméstico en símbolos de sexo y deseo. “Decidí montar la exposición principalmente con sillas. De la misma manera que cuelgo esculturas en sillas, la silla se convierte en parte integral de la obra. El carácter de la silla confiere ambiente y significado a la escultura. La progresión a lo largo de los años de las esculturas-sillas da lugar a un mundo poblado por estos personajes", explica Lucas en el catálogo de la exposición. A lo largo de las últimas cuatro décadas, marcadas por el uso de objetos ordinarios de formas inesperadas, Lucas ha desafiado constantemente nuestra comprensión del sexo, la clase social y el género.