Reseña29 de septiembre de 2009

Reseña

Regina Silveira: Donde Desaparecen las Sombras (Mediodía; momento de la sombra más corta; fin del error más largo; INCIPIT ZARATHUSTRA.) Friedrich Nietzsche, El Ocaso de los Idolos. Terra dos gigantes Super-Homem, Super-Mosca. Luiz Melodia, Magrelinha. La idea de que la pintura ¿empezó al trazar el contorno alrededor de la sombra de un hombre¿ probablemente tiene su origen en la voluminosa obra Historia Naturalis de Plinio el Viejo (23-79 DC).1 Aunque lo que hoy sabemos sobre las pinturas pre-históricas en Lascaux no sustenta la idea de Plinio, la noción de que la sombra de un objeto es un ¿o incluso, el¿ingrediente principal en su representación le devuelve un valor que se le negó desde que Platón censurara a todo tipo de semblanzas en su famosa Alegoría de la Caverna. En el siglo XX artistas de vanguardia como Marcel Duchamp, Man Ray y más recientemente, Christian Boltanski, produjeron obras gestoras que les han devuelto sustancia a las sombras. Aún así la incansable exploración estética de las sombras de Regina Silveira por casi veinticinco años ha sido más sistemática y extensa que la de cualquier otro artista. Quizá la primera evidencia de skiagraphia (pintura de sombras) en la obra de Regina Silveira fue una serie de trabajos fotográficos llamados Enigmas (1981) en los que las sombras de un serrucho, un martillo y un tenedor ¿ divorciadas de los objetos que las proyectaban ¿descendían sobre una valija, una máquina de escribir y un teléfono, respectivamente. Lo que hacía a estas obras algo más que un juego es la manera como las sombras se posaban sobre la superficie de esos objetos utilitarios; i.e., como si tuvieran las propiedades materiales de tela. En estas obras se hicieron evidentes características que llegarían a ser decisivas en las trabajos posteriores de Silveira: el ángulo de proyección de la luz/sombra sobre una superficie irregular, la lógica geométrica de las sombras y el punto de vista del espectador. Unos años más tarde en Projectio II (1984), Silveira pintó la sombra de una escalera sobre la superficie de tres paredes en ángulos rectos entre sí de tal manera que se veía ¿correcta¿ sólo desde el punto exacto desde donde fue proyectada. Las propiedades elásticas de las sombras condujeron a la obra de Silveira hacia el arte anamórfico. Conocido desde el Renacimiento este tipo de arte consiste en imágenes intencionalmente distorsionadas excepto cuando se ven de una manera especial; e.g., a través de un espejo cilíndrico o desde un ángulo específico a la superficie donde yace la imagen. Este tipo de arte implica la admisión explícita de un espectador y un punto de vista. Silveira ¿quizá la comentarista más elocuente de su obra¿manifiesta, ¿Quería que la perspectiva actuara como una suerte de mirada filosófica al mundo de las apariencias, incidiendo en nuestro reconocimiento de las cosas de nuestro entorno.¿ La serie de In Absentia: Obras Maestras alude a la leyenda del origen de la pintura citada por Plinio. La hija de un ceramista estaba enamorada de un joven cuya cara dibujó en la pared siguiendo el contorno de su sombra para poder recordarlo durante su ausencia. Por lo menos dos instalaciones de esta serie aluden a los mentores artísticos de Silveira: Duchamp y Man Ray. In Absentia; M. Duchamp (1988) cita la rueda viuda del readymade Rueda de Bicicleta (1913) de Duchamp, su obra fotográfica Sombras de Readymades (1918) y su última pintura, Tu m¿ (1918). Por otro lado, In Absentia; Man Ray (1998) encomia la obra del artista cuyas ¿rayografías¿ (el nombre que Man les dio a sus ¿fotogramas¿) invirtieron los valores tonales de las sombras mostrándolas como áreas clareadas en tanto que áreas iluminadas se tornan oscuras. Sin embargo, la obra de Man Ray aludida en In absentia no es una fotografía sino un readymade, Le Cadeau (1921) ¿la plancha espinosa cuya domesticidad insubordinada la torna en regalo improbable. El homenaje de Silveira a estos dos artistas pone en evidencia su inclinación al pr...
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