El martes 12 de noviembre se repatrió el grupo más grande de obras saqueadas que se haya devuelto a Chipre, incluyendo íconos eclesiásticos, frescos y mosaicos. La ceremonia oficial dio la bienvenida a 173 objetos que fueron robados a las iglesias ortodoxa y maronita cristiana de la parte norte de la ciudad de Chipre invadida por los turcos en 1974 tras el golpe de estado de quienes apoyaban la unión de la isla con Grecia.
"La iglesia de Chipre celebra que después de 40 años, esta cantidad de tesoros robados haya regresado a su hogar, a donde pertenece" afirmó el Arzobispo Chrysostomos II, en cabeza de la Iglesia Ortodoxa Cristiana. Además le agradeció al retirado Papa Benedicto XVI por su ayuda en la repatriación.
Los tesoros religiosos se expondrán en Museo Bizantino que además estará a cargo de la restauración de las piezas. El director del Museo, Ioannis Eliades dijo que las piezas son de un valor incalculable pues incluyen fragmentos de un mosaico de 1,500 años de antigüedad en el que se describe a Santo Tomás y frescos de 1100 años que representan otros santos sin identificar.
Entre otras obras importantes se encuentran íconos del siglo XIV, de la Misericordiosa Virgen María originarios del monasterio de San Juan Crisóstomo y otro ícono de San Marcos, del siglo XVI, proveniente de la iglesia de San Andrónico.
La policía descubrió los tesoros religiosos en una redada al apartamento del dealer de arte turco, Aydin Dikmen, en 1997, en Munich, Alemania. Los tesoros habían permanecido en poder de las autoridades alemanas hasta que se esclareció el derecho de propiedad de la iglesia chipriota.