Las pasadas subastas de arte latinoamericano, que transcurrieron durante el final de mayo y principios de junio en la ciudad de Nueva York, dejaron claro el evidente interés de los coleccionistas por el arte de América Latina. Las ventas en esta ocasión superaron los $50 millones y cerca de 30 artistas batieron récord anteriores. Uno de estos casos significativos fue en Christie¿s, donde el artista mexicano Alfredo Ramos Martínez, con el óleo Flores de México, alcanzó la cifra de $4.07 millones, superando así su récord anterior de $1.8 millones. En Sotheby¿s la obra del cubano Mario Carreño, Danza afrocubana, fue vendida por $2.6 millones, una pieza que no era exhibida en público desde 1944 y que había estado por años en una colección privada en los Estados Unidos. Otras obras que también batieron récord fueron las de los uruguayos Joaquín Torres García, Composición y Pedro Figari, El palito, el mexicano Francisco Zuñiga con la obra en piedra Desnudo de Victoria y los argentinos Marceno Bonevardi, Luis Tomasello y Rogelio Polesello.