Anton Van Dyck nació en Amberes, Bélgica y fue pintor retratista de la corte del Rey Carlos I de Inglaterra, alrededor de 1632. Con los halagadores retratos que hizo del monarca de aspecto frágil, logró darle un carácter imponente y poderoso, lo cual impactó al rey al punto de nombrarle caballero de la corte y su pintor favorito.
Van Dyck hizo sólo tres autorretratos durante su estadía en Inglaterra. Pintó el último de estos sólo meses antes de su muerte a la edad de 42 años, víctima de la peste. La obra con un elaborado marco con diseño de girasol, característico del artista, es uno de los más bellos e importantes autorretratos de la historia del arte británico.
En 2009, se subastó casi tres veces por encima del estimado de £8.3 millones, rompiendo el récord en subasta de £3.6 millones, obtenido por otra pintura suya años atrás.
Recientemente la obra fue vendida a un coleccionista que planea sacarla del país, lo que ha resultado en una reciente orden aduanera de detener la exportación temporalmente, pues la obra se considera patrimonio cultural birtánico.
The National Portrait Gallery quiere rescatar la obra para su acervo y se estableció un plazo de tres meses para recaudar fondos que le permitan volverla a comprar al coleccionista. Ya se ha logrado recaudar £1.2 millones, incluyendo £500,000 de aporte del Art Fund y £700,000 del presupuesto designado por la institución. Mientras se reúnen los £11.3 millones restantes, la obra estará expuesta en la galería y si la campaña resulta exitosa se expondrá tanto en la sede de Londres como en otros museos asociados y galerías del país.
La directora del The National Portait Gallery, Sandy Nairne, afirmó que "Ningún otro artista ha logrado tal impacto en la historia británica del retrato. Le dio un giro radical a la disciplina apartándose de la aproximación rígida y formal de los períodos Tudor y Jacobs, desarrollando un estilo pictórico fluido que se hizo predominante hasta entrado el siglo XX".