A primera vista, parece que se tratara de una serie de dibujos, pero el arquitecto David Foster retrata a conocidos personajes empleando un par de elementos inusuales: un martillo y algunos clavos. Como resultado produce una especie de arte puntillista con el que retrata a celebridades, animales, flores con un alto nivel de realismo. "Siempre he estado fascinado con la poca información que el cerebro necesita para interpretar una imagen y plasmarla en otro lienzo, únicamente a base de puntos. Me emociona el proceso de tomar un martillo, una caja de clavos y terminar con obras que a mucha gente le agrada" afirma el artista. Foster parte de una fotografía que reproduce punteando con un bolígrafo de tinta, y que luego amplía, empieza a clavar creando distintos efectos de luces y sombras.