Con una sensación de pérdida enorme fue recibida la noticia del fallecimiento de Raúl Lozza, un maestro del arte argentino y latinoamericano en más de un sentido. Protagonista de las vanguardias argentinas de la década del 40 y pionero del arte concreto, llegó a convertirse en una referencia permanente de artistas jóvenes que se sintieron representados por su pensamiento y vieron en su obra una auténtica fuente de investigación plástica. Es así que Lozza es un artista ¿histórico¿ y es también un ¿joven¿ artista nacido en 1911, colega espiritual de los más jóvenes. Más allá del valor específico de su obra, Lozza aportó un modelo de vida guiada sólo por la vocación, indiferente a los brillos del éxito y al fácil renombre estimulado por el mercado. En su Testamento insólito (2003) dice: ¿15 horas de actividad, 9 horas dormido; total, las 24 horas soñando. Durante las 15 horas de actividad pienso 15 horas. Es decir que destino al placer esas 24 horas diarias¿. Así se expresaba el artista en sus 92 años de edad. Profundamente humanista, luchó por la justicia social; estuvo preso y fue perseguido por sus ideas de libertad. No sólo fue revolucionario en el terreno del arte sino también en lo social y en lo político. Quería poner al receptor en contacto directo con las cosas, y no ya con sus ficciones. Apuntó al engaño en que se ve envuelto el sujeto cuando sólo puede conocer el mundo de modo mediatizado Con seriedad científica, elaboró una teoría del color no ilusionista. A cada forma correspondía un color, según su noción de la ¿cualimetría¿, y cada forma-color debía estar a igual distancia del plano, real y visualmente, según su noción de la ¿coplanariedad¿. Adoptó el marco irregular, descartando el recurso tradicional del cuadro-ventana, e intentó abolir el fondo pictórico ubicando las formas directamente sobre la pared. Si bien, por cuestiones prácticas, ellas son finalmente pegadas a un soporte de madera, éste debería ser interpretado, no como ya un fondo, sino como un fragmento de pared. Así, lo que se ve es ¿lo que es¿. Al distanciarse, en 1947, de sus colegas de la Asociación de Arte Concreto Invención para crear una nueva tendencia ¿el Perceptismo¿, llevó a un grado máximo de coherencia los planteos de los artistas concretos. No resulta de poca importancia el hecho de que esa Asociación fuera tempranamente reconocida en el plano internacional. Max Bill llegó a decir que, luego del grupo de artistas concretos que él dirigía en Zurich, el más importante era el argentino. Lozza tuvo la gran satisfacción de ver concretado un proyecto de museo en Alberti, el pueblo natal situado en el oeste de la provincia de Buenos Aires. En el Museo de Arte Contemporáneo Raúl Lozza, inaugurado en 2003, pueden verse todas las etapas de su obra. Entre los principales reconocimientos recibidos en vida se cuentan el Premio Palanza, el Konex de Platino, el Premio Leonardo, otorgado por el Museo Nacional de Bellas Artes, y más recientemente, el Premio Cultura 2007, otorgado por la Secretaría de la Cultura de la Nación.