Rafael Trelles es reconocido como uno de los pintores más cotizados del país. Sus pinturas de corte surrealista las trabaja a partir de manchas mediante las cuales va desarrollando su imaginería y concepción. Desde 2004 su obra ha dado un giro hacia lo conceptual, que ha mantenido sus ideas sobre la percepción y las cosas que se nos ocultan o revelan. En concreto consiste de una serie de grabados realizados sobre superficies que el tiempo y el hongo han oscurecido. Para estos grabados, poco convencionales, Trelles utiliza una manguera a presión y plantillas o estarcidos de plástico. Al aplicar la presión de agua sobre el estarcido que ha sido colocado en la acera o pared, crea una impresionante estética y a la vez produce mensajes para ser descifrados. Mediante este procedimiento, el artista, entra en un proceso experimental en el cual la acción se convierte en performance y la obra realizada es perecedera. Es por eso que Trelles las trabaja en colaboración con otros dos artistas; Roberto ¿Tito¿ Otero quien documenta el proceso y luego edita un documental y John Betancourt que realiza las fotografías que se convierten en la obra final. Para el Círculo del Arte, Trelles intervino la acera oeste del Museo de Arte de Ponce. Utilizó la imagen del hexágono, ícono del logo del Museo y lo deconstruyó, reformuló y reconstruyó. Todo el proceso lo pueden disfrutar en el documental del Roberto Otero y en la enigmática fotografía tomada por Betancourt y conceptualizada por Trelles.