Con la distinguida presencia del artista se inaugura “Paolo Gasparini. Campo de imágenes”. La muestra propone compendiar más de sesenta años ininterrumpidos de trayectoria artística, reuniendo en dieciséis secciones, series por países y temas, así como interesantes binomios y conjuntos de cuatro o seis fotografías, las cuales, aun distantes en el tiempo o procedentes de diferentes contextos geográficos y socioeconómicos, nos permiten hacer una lectura clara del discurso crítico de Paolo Gasparini.
El universo sensorial que Gasparini percibe en París, Quito, Londres, Lausana, São Paulo, Bogotá o Maracaibo, por solo nombrar algunas ciudades que ha registrado, es reflectante.
Su enfoque es una institución y referente idóneo para comprender la alter-modernidad, ese neologismo que busca definir interconexiones entre realidades dispares, sin homogeneizar ni etiquetar, sin anteponer ni priorizar, sin negar singularidades. Los vínculos que crea Gasparini entre dos o más imágenes desobedecen el canon, son agudas conexiones que, no obstante, no operan victimizando grupos marginados o dispersos.
Paolo Gasparini interconecta la ambivalencia entre el drama y el disfrute, abraza lo esencial con lo mundano. Maestro en el arte de proponer diálogos y consensos, sus instantáneas, y el conjunto infinito que genera entre ellas, son huellas de los pasos que ha registrado a lo largo y ancho del territorio latinoamericano y están impregnadas de suspicacia.
Con la precisión de la palabra, Gasparini enriquece exponencial y conceptualmente sus fotografías: textos garabateados o rociados con espray, eslóganes publicitarios, carteles desgarrados, impostados, reflejados. Los títulos y citas que asigna a sus fotografías también funcionan como un amplificador nítido de sus intenciones plásticas y conceptuales.
En la muestra encontramos fotolibros como Andata e ritorno (1953-2016), El suplicante (1971-2007), Retromundo (1987), KARAKARAKAS (1954-2014), entre otros. Vemos también revistas que recogen reportajes fotográficos como “Cruz del Sur” (1947-1948) y destacan sus espectaculares foto-murales, género que concibe el autor, siendo desplegado uno de ellos en sala con el título: “El Ángel de la historia” (1963-2018), el “panorama” de un territorio múltiple, acrónico y prendado de recuerdos, un mosaico de fotografías y citas contra el olvido, imágenes propias que dialogan con imágenes icónicas de otros fotógrafos del continente latinoamericano, desde Tina Modotti hasta Manuel Álvarez Bravo.
El día de la inauguración, Gasparini presentó su más reciente fotolibro, titulado Fotollavero México (2021). Un trabajo colaborativo -como todos sus laureados fotolibros- cuyo leitmotiv (el fotollavero) es un pequeño y curioso retrato transformado en souvenir kitsch, una imagen de bolsillo, un amuleto. Para esta publicación, invitó a Juan Villoro, amigo y escritor, quien ilustra con sus palabras las 115 imágenes que Gasparini ha seleccionado, y que elegantemente ha diagramado el diseñador gráfico César Jara. Al final del libro encontramos cuatro trípticos desplegables, como dice Paolo Gasparini: una panorámica de “48 fotos vistas como en un retrovisor y que modulan –un poco– mi visión de México”.
La mirada retrospectiva de Gasparini disecciona, con gran plasticidad, el misterio y fascinación que despierta todo un continente (mal llamado “sudamericano”) que clama ser comprendido en su justa dimensión.
La muestra viajó a Fundación Mapfre Madrid, paralelamente a Photo España, desde finales de mayo hasta agosto de 2022.