La máscara de Tutankamón, uno de los más valiosos tesoros del Museo Egipcio de Antigüedades, también conocido como Museo de El Cairo, ha estado bajo investigación por la forma inapropiada en que se restauró su barba. En un afán por ocultar la negligencia, los implicados encubrieron el hecho del desprendimiento de la barba azul y dorada, y luego el procedimiento burdo que utilizaron para restaurarla, hecho por el cual tienen que ir a juicio. Según señala un comunicado de prensa de la BBC, "la máscara de 3.000 años de antigüedad es una de las mayores atracciones turísticas de El Cairo". El mismo comunicado menciona que Los curadores del Museo Egipcio han ofrecido distintos relatos sobre las circunstancias del desprendimiento de la barba. Unos dijeron que se desprendió por accidente, mientras otros explicaron que la retiraron al ver que se estaba soltando. Los fiscales dicen que los trabajadores intentaron encubrir el error utilizando grandes cantidades de un pegamento inadecuado para volver a pegar la barba al resto de la máscara. Entre los que se enfrentan a juicio se encuentran un exdirector del museo y un exdirector de restauración. En octubre, un equipo de restauradores liderados por expertos alemanes empezó a trabajar para restaurar los daños y volver a pegar la barba de forma profesional. La máscara volvió a exhibirse en diciembre.