El Centro de Arte 2 de Mayo (CA2M) de Madrid muestra hasta el 28 de febrero "Objetos Frontera", comisariada por Sophie Goltz. La exposición reflexiona en torno a las prácticas museísticas coloniales, la construcción del "otro" y su representación en espacios expositivos. El proyecto nace de la investigación Artificial Facts (2014-2015), que ya se presentó en Dresde, y que a su vez sucedió a Activations en Ciudad del Cabo, Porto-Novo (Benín) y Dresde. Los artistas participantes son Asunción Molinos Gordo, Burning Museum, Dierk Schmidt, Emma Wolukau-Wanambwa, Jorge Satorre, Kader Attia, Lisl Ponger, Mariana Castillo Deball, Michelle Monareng, Paulo Nazareth, Peju Layiwola, Penny Siopis, Regina José Galindo y Sammy Baloji y Lazara Rosell Albear. La presentación de culturas lejanas a través de displays objetualizados revela la estrategia de dominación que se esconde tras esa mirada colonial. Así, Jorge Satorre (Ciudad de México) propone con su obra El retroceso 10 (2013) una reflexión sobre la musealización de los objetos etnológicos en México. Por otro lado, y desde su condición de afrobrasileño, el artista Paulo Nazareth (Governador Valadares, Brasil) trabaja a partir del concepto de esclavitud en Brasil y la supervivencia como motivo de desplazamiento, así como la imaginería propia del inmigrante y de la subjetivación negra. Panplets (º1- º9) invita al espectador a tomar los flyers o volantes en los que se recogen distintas imágenes relacionadas con la inmigración y se propone, por ejemplo, considerar los barcos que trasladan inmigrantes como patrimonio de la humanidad. Las relaciones socioeconómicas entre centro y periferia se visibilizan así a través de las fuerzas y el capital que las posibilitan. Regina José Galindo (Ciudad de Guatemala) muestra en su impactante video El expolio (2010) una performance en la que un dentista en Guatemala le coloca ocho empastes de oro; simbólicamente, un dentista en Berlín se los extrae. Los conceptos memoria e historia colectiva tienen también un lugar importante en el discurso curatorial de la exposición. Sammy Baloji (República Democrática del Congo) y Lazara Rosell Albear (La Habana) trabajan conjuntamente en Bared- Faced (descarado), sobre las conexiones entre Cuba y República Democrática del Congo a través del trance que implican ciertas prácticas religiosas. Por su parte, Emma Wolukau-Wanambwa (Glasgow) apunta más hacia lo político, analizando la exposición colonial de 1939 en Dresde, en la que el III Reich ensalzaba el pasado colonial alemán y proyectaba un futuro de dominación similar. El cuerpo como escenario de conflicto político también está presente a través de Kader Attia (París) y su trabajo fotográfico sobre las relaciones postcoloniales, la violencia y la amenaza física que implican. Mariana Castillo Deball (Ciudad de México) alude, por su parte, en UMRISS a la mercantilización de la enfermedad mental como construcción visual, a raíz de un anuncio publicitario de un fármaco. En definitiva, "Objetos frontera" explora la significación de los objetos en nuevos contextos y su elocuencia para contar "otras historias", tejidas a la vez junto a la historiografía tradicional.