Bajo la dirección de Heber Perdigón (fundador de la Association de défense de l’œuvre de José Gamarra, París), la monumental monografía bilingüe, recientemente publicada en Francia, sobre el pintor uruguayo José Gamarra (Montevideo, 1934) describe la trayectoria del artista desde sus inicios en Uruguay hasta su llegada a Francia, tras su paso por Brasil. En ella, se intercalan vida y obra del artista, gracias a los muchos documentos fotográficos, reproducciones de pinturas, y a una selección internacional de textos, tanto de críticos como de historiadores del arte y escritores. Desde hace casi sesenta años, el pintor vive en una ciudad cercana a París, habitada asimismo, desde hace tiempo, por otros artistas latinoamericanos, entre los que podemos mencionar a Antonio Seguí, Herman Braun-Vega y Pancho Quilici. La monografía se construye en “Períodos”, seguidos de una cronología (“Infancia y adolescencia”; luego, “Transición”), pero se aboca también a la introducción de un paisaje que se impone muy tempranamente en la obra de Gamarra: la selva, imagen/pretexto, en donde se escriben, según él, numerosos episodios significativos y/o sangrientos de la historia de América Latina. En uno de los textos redactados para la monografía, Heber Perdigón subraya el carácter decisivo que tuvo la estadía de Gamarra en Brasil sobre el desarrollo de su obra, tanto en cuanto al contenido como al color: “Luego del período de signos abstractos, con una paleta baja y tonos oscuros –escribe Perdigón–, la exploración de los colores se convierte en el hilo conductor de la creación del pintor Gamarra […] En este período, que nosotros llamamos Transición, se anuncia ya el lenguaje que vendrá más tarde, el de la jungla. Es evidente que su estancia en Brasil tuvo una clara influencia sobre su obra posterior”. Tras una introducción de Eduardo Galeano, el autor escogió textos de Édouard Glissant, Ángel Kalenberg, Edward Lucie-Smith y, por supuesto, del pintor mismo. Este vasto panorama se cierra con un catálogo de exposiciones y obras, así como con los anexos (museos, colecciones privadas y públicas, bibliografía general).
Partiendo de las primeras pinturas figurativas, retratos y paisajes de los años 40, permeables a las corrientes de modernidad de la época, hasta los trabajos/signos de los años 50 y 60, más abstractos, en donde subsisten, sin embargo, rastros de figuración atravesados por influencias como la del arte parietal, grafismos a lo Miró o “caligrafías” a lo Klee; y de estos, a la “transición” de finales de los años 60, hacia un arte más coloreado y a veces sombrío, en donde predominan helicópteros, palmeras, barcos, animales salvajes, etc., la elaboración de una iconografía enteramente nueva desembocará en “la selva”. Desde comienzos de los años 70, la jungla, paisaje/lugar de metáfora, simboliza la dimensión social y política de la obra de Gamarra, y esta imagen/memoria ocupará varias décadas de la vida del artista. Es lo que Pierre Gaudibert denominó acertadamente “Le viol du paradis” (La violación del paraíso) y Ángel Kalenberg , “La loi de la jungle” (La ley de la selva), evocando este último, en el regreso de Gamarra a la jungla primitiva, “un retorno a Jean-Jacques Rousseau, un retorno a Leonardo, quien concibió el mundo como un ser orgánico, en su conjunto, como un holismo”. Para Gaudibert , “toda la simbología temática de Gamarra se construye en torno a esta doble agresión contra la naturaleza y contra los hombres ocultos, que acaba convirtiéndose en una misma agresión: los gorilas de los comandos de lucha antisubversiva, pequeños gnomos negros, avanzan y atacan, al tiempo que las máquinas arrasan y cavan en todas direcciones”. Con esas selvas oscuras, dominantes y amenazadoras, donde aparecen personas (soldados, indígenas, etc.), así como animales (serpientes, leopardos) y monumentos o paisajes, la escritura estética e iconográfica del arte de José Gamarra encontró su identidad definitiva.
Notas
Ángel Kalenberg, exposición, Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá,1987.
Pierre Gaudibert “Le viol du paradis ou la politique est partout” (La violación del paraíso o la política está en todas partes”´. Galería L’œil de bœuf, París, 1976.