Obituario20 de septiembre de 2007

Merecedes Iturbe 1944 - 2007

¿Dicen que soy muy brava y lanzada. Sé que genero tempestades: eso no me gusta porque complica las cosas, pero lo asumo plenamente. Provoco reacciones porque no me pliego a patrones convencionales. Intento, no sé si lo logre, tener un espíritu muy abierto y libre que me permita ubicar las cosas como creo. La gente tiene muchos temores y eso me irrita profundamente porque le tiene terror a la vida y a la expresión creadora. ¿Cuándo hemos visto en la historia que una obra de arte genere cosas negativas: guerras, crímenes, delincuencia.¿ Le dijo a la escritora Angélica Abelleyra el 21 de mayo de 2000. Mercedes Iturbe era una de esas personalidades que inundaban el espacio en el que estaban. Caminaba con el garbo y prestancia de una sevillana en pleno desfile; hablaba francés usando los modismos más contemporáneos; tenía el extraño don de estar en el momento exacto y con la persona adecuada, lo que la hizo ser testigo y protagonista de los movimientos culturales más relevantes desde la segunda mitad de los años cincuenta en las letras, en la plástica, en la gestión cultural, en el pensamiento contemporáneo. Estudió Psicología en la UNAM y luego hizo un posgrado en la Sorbona de París. Como escritora, publicó Espíritus cómplices, libro que para Álvaro Mutis es una ¿ardua y gozosa confesión¿. En él interactúan Luis Buñuel y Vlady, Juan Rulfo y Juan Carlos Onetti, Severo Sarduy y Josef Koudelka. En Francia fundó el Premio de Cuento Juan Rulfo que desde 1984 es avalado por las más importantes instituciones culturales de ambos países, entre ellas Radio Francia Internacional. Uno de sus primeros encargos públicos fue el Salón de la Plástica Mexicana, quizá la mejor época de este espacio desde su fundación. Luego formó parte de la delegación de México ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, y de la embajada de México en Francia, siendo la cabeza y timón del Centro Cultural México, en París, cuya gestión mereció un reconocimiento de la envergadura de la Condecoración de la Orden y Letras de Francia. Aunque su trabajo en esa ciudad suponía el apoyo a mexicanos en Francia, no se detuvo ante las minucias protocolares y armó toda una red de apoyo a franceses en México, que redundó en uno de los más ricos y nutridos intercambios culturales entre ambos países. Perspicaz y de notable viveza, supo siempre detectar a los creadores emergentes que con los años se convertirían, unas veces bajo su abrigo, otras, tras sus instancias, en los baluartes del arte actual. Entre las actividades que desarrolló vale decir que estuvieron la Dirección del Festival Internacional Cervantino; luego, fue titular del Instituto Cultural de Morelos, comisionada para la participación de México en la Exposición Universal de Hannover 2006, directora del Museo del Palacio de Bellas Artes y finalmente Directora del Museo de Arte Carrillo Gil. Hasta ahí llegaron sus días al frente de un museo cuyas características eclécticas seguramente estaban a punto de experimentar cambios profundos bajo la mirada inquietísima de Mercedes Iturbe. Quedan de ella decenas de ensayos periodísticos que publicaba regularmente en el periódico La Jornada, así como prólogos a libros, textos de catálogos y una vasta investigación en arte popular mexicano. Sus artículos periodísticos dejaban huella, indudablemente, en aquellos temas que trataba. También la dejaba sus sonrisa; hoy estamos huérfanos de ella. El periodista José Cueli, amigo cercano desde sus tiempos de estudiante, publicó en el periódico La Jornada (6 de abril de 2007), que ¿Fue Mercedes toda vitalidad en lo que realizaba. Siempre fue la misma; nerviosa y alegre como si se le fuera la vida; infantilmente pícara e ingenuamente desenfadada. Solía lucir collares y aretes de colores en su cuerpo, como si fuera una plástica más¿. Mercedes Iturbe falleció en su casa de Cuernavaca el pasado primero de abril de 2007.
Merecedes Iturbe 1944 - 2007 | artnexus