"Me interesa lo inesperado, lo sin tiempo, lo que nos toca y pasa, el ser y no ser, la contradicción, la interpretación abierta que despierta la sensibilidad del encuentro" Referente del arte abstracto, el artista Manuel Hernández falleció el pasado 1 de octubre, a los 86 años de edad. Su obra marcada por una comprometida fidelidad a los signos que manejaba, vuelve memorable su trabajo dentro del arte colombiano. Nacido en 1928 en Bogotá, estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional, en la década del 40 en la Academia de Bellas Artes de Santiago de Chile, en la Academia de Bellas Artes en Roma y en el Art Students League de Nueva York. Participó de grupos como Taller 9 y Nueva Generación. Fue profesor en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá y director de la Escuela de Bellas Artes en Ibagué. Si en los comienzos de su carrera realizó obra figurativa, rapidamente se encaminó en la búsqueda de un lenguaje consagrado al abstraccionismo, depurando una propuesta que le otorgó una inconfundible identidad, eludiendo sus formas la referencia a la naturaleza. Hernández nos deja un amplio legado de composiciones versátiles y equilibradas donde los elementos utilizados dialogan, introduciendo un justo medio entre racionalidad y emoción. Junto a sus pinturas se destacan sus dibujos, en especial su capacidad para experimentar con la línea. Como el mismo artista lo señalaba: "Mi trabajo concienzudo y de investigación se ve en mis dibujos. En esos pequeños cambios en los que una línea se engrosa o su contorno cambia. Cada cambio es una versatilidad, una consistencia o una forma que aparece. [...] El plano y la nada, primeros desafíos, encuentro y selección, duda, angustia y emoción, furia por atrapar lo que es, es eso y más, de todas maneras se atrapa, se medita, se recorre, se cree tocar para que sea.[...] Eso y más es el dibujo, filo del alma encuentro sin tiempo, preciso, allí está sin explicación humana pero real e infinito." Varios fueron los reconocimientos que recibió, en 1961 el primer premio en Pintura en el XIII Salón Nacional con el óleo Flores en blanco y rojo, . En 1967 le fue otorgada mención en el XIX Salón de Artistas, obteniendo otra mención de honor en la Bienal Iberoamericana de Pintura en Medellín. En el XX Salón Nacional de Artistas en 1969, en el que presentó las obras Pintura I -Insignia y Pintura II -Elementos para un símbolo, por la excelencia de su producción fue declarado fuera de concurso. Le fue entregada además la Orden de Boyacá, la Gran Orden del Ministerio de Cultura y en 2006 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Antioquia. En el año 2007 el pintor donó 160 de sus obras sobre papel, para la inauguración del Museo de Artes Visuales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de la ciudad de Bogotá. El Banco de la República, en su seccional de Cali, presentó este año una exposición sobre su obra, con una muestra titulada Manuel Hernández: el camino de la abstracción. El próximo 16 de octubre, se le rendirá homenaje con una muestra de algunos de sus dibujos en la galería La Esquina en Bogotá. Nota En Manuel Hernández, publicación del Ministerio de Cultura a propósito del Homenaje Nacional que se le rindió en 1998.