Obituario26 de junio de 2013

Manolo Vellojín

Con dolor se dio a conocer, en días pasados, el fallecimiento de Manolo Vellojín, importante referente colombiano del arte geométrico y abstracto quien se dedicó con desmedida fascinación, respeto e innovación a la temática religiosa.

Vellojín nació en la ciudad de Barranquilla y mostró vocación por el arte desde sus primeros años, en 1968 realizó su primera exposición y comenzó a ser parte de la generación de artistas colombianos que manifestaban su inclinación por el arte abstracto y el geometrismo, entonces presenta pinturas bicolores sobre bastidores irregulares.

Indudable es que la formación jesuita influyó su vida y fue hacia los años 70 cuando comenzó a demostrar predilección por el tema religioso, a inspirarse en las cruzadas, en el rito y en objetos religiosos como escapularios y relicarios. Entonces sus pinturas se destacaron por el alto contenido simbólico y religioso, por una marcada simetría y por la constante reflexión en torno a preguntas filosóficas relacionadas con la muerte y la vida.

Paralelo a la pintura Vellojín también trabajó el collage, realizó ensamblajes en los que usó tiras de tela o papel dispuestas linealmente en sus cuadros para dividir espacios horizontales o verticales simétricos, saturando el espacio y llegando a una composición a manera de cruz en los que era frecuente visualizar el color oro, plata, negro y rojo con su significación litúrgica.

Manolo Vellojín supo imprimirle a sus pinturas un sello particular e intentaba trascender la mera representación del rito religioso, incluso llegó a asegurar "Rescato la parte religiosa porque el tema le ha quedado grande a muchos filósofos, psicoanalistas, investigadores e historiadores como Jung y Freud". La última exposición de su trabajo titulada Beatos se llevo a cabo en la Galería Garcés Velásquez, de Bogotá, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida hasta el pasado 1 de junio.

Manolo Vellojín
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