Esta es la primera exposición en Estados Unidos de las ocho décadas de carrera de la artista de noventa y nueve años Luchita Hurtado (nacida en Venezuela en 1920). Antes de 2016, el alcance de su práctica artística era casi desconocido debido a que sus obras permanecieron almacenadas y fuera de la vista del público durante gran parte de su vida. La exposición, que se llevará a cabo entre el 16 de febrero y el 3 de mayo de 2020, les sigue la pista a las incursiones de Hurtado en la abstracción, experimentos con el lenguaje, compromisos con la naturaleza y la ecología, y, lo más importante, su persistencia en el autorretrato y la figura humana.
La muestra, curada por Jennifer King, curadora asociada de Proyectos Contemporáneos, se originó en las Galerías Serpentine (Londres), donde fue curada por Hans Ulrich Obrist, director artístico, y Rebecca Lewin, curadora de Exposiciones y Diseño. En la exposición se destaca Untitled [Sin título] (de alrededor de 1951), una obra de la colección del Museo de Arte del Condado de Los Ángeles que fue adquirida hace poco durante el Fin de semana del Comité de Coleccionistas, un regalo de la Fideicomisaria del Museo, Janet Dreisen Rappaport.
La obra de Hurtado se caracteriza por una original visión del mundo cimentada y transcendental, y sus temas aprovechan perspectivas inesperadas –mirar directamente hacia abajo o más allá de su propio cuerpo, o hacia arriba para vislumbrar el cielo– utilizando motivos cósmicos y abstracciones geométricas. Para la artista, el cuerpo humano es parte del mundo, no está separado de la naturaleza. Según ella, la interconexión entre los seres humanos y el cosmos se le hizo más evidente al ver las primeras fotografías de la Tierra tomadas desde el espacio en 1946, y desde entonces su obra ha seguido proponiendo todas las formas de vida como parte de una única entidad viviente.
Luchita Hurtado nació en Maiquetía (Venezuela) en 1920 y se trasladó a Nueva York en 1928. Durante los años que pasó allí trabajó en forma independiente como ilustradora de moda para Condé Nast de Nueva York, antes de mudarse a Ciudad de México, donde se unió a un grupo de artistas y escritores famosos que habían emigrado de Europa tras la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, y que estaban trabajando bajo las banderas del surrealismo y el realismo mágico. Hacia finales de los cuarenta, Hurtado se había trasladado a Mill Valley (California), donde estuvo íntimamente vinculada al Grupo Dynaton. En 1951 se mudó a Los Ángeles, donde ha residido hasta la fecha.
La exposición estará acompañada de la primera monografía sobre Luchita Hurtado, editada por los curadores de las Galerías Serpentine, Rebecca Lewin y Hans Ulrich Obrist, en colaboración con Ryan Good.