En el Museo Experimental El Eco se llevó a cabo la exposición Los Hartos (Otra Vez). El título de la institución ubica al espectador/lector en una percepción no formalista dado el término "experimental", y hasta contradictoria cuando va antecedida de la palabra Museo. Es una construcción realizada por Mathías Goeritz en la mitad del siglo pasado. Los Hartos (Otra Vez) es una presentación de una exposición-manifiesto y es un homenaje pero también es una revisión histórico-crítica basada en Goeritz, uno de los más profundos pensadores del siglo XX. Los Hartos es el nombre de uno de los diversos manifiestos escritos por Goeritz. Va acompañado con (Otra vez) porque es su segunda versión, donde "Estoy harto…" da lugar a "Estamos Hartos…", una consigna que abarca desde el hartista hasta el hama de casa. Los Hartos presentaron sus obras en 1961, en la galería de Antonio Souza, en el Distrito Federal. Para Mathías Goeritz, esto comenzó con la similitud de las palabras harto y artista –en español-, o sea con algo lúdico e intelectual. Mathías Goeritz, es un neo-dada sumamente inteligente, creativo y espiritual. Sin concentrarse en las religiones sino en una faceta íntima de la espiritualidad, el artista entiende que las artes deben brindar ese pasaje, acompañadas de un cierto humor y autocrítica. Goeritz reflexiona acerca de lo individual en las artes para atender a lo espiritual en un sentido no monacal, ni litúrgico ni religioso, -influenciado por Hugo Ball. Mathías Goeritz realizó vitrales y obras varias en iglesias y templos, también diseñó artefactos judaicos y católicos. El expresionismo y lo minimal se rastrean en ellos como vía de acercamiento no descriptivo sino de sublimación espiritual. En la extensa producción de Goeritz la diversidad es confirmación y antecedente de lo que las artes visuales han venido abarcando más y más: apertura de disciplinas, ruptura de límites, Gesamtkunstwerk (trabajo interdisciplinario interactivo), interrelación entre el espectador y el habitante. Conviene recordar aquí la anécdota con Philip Johnson en las Torres de Satélite(*). Ambos se conocen en una fiesta en Nueva York, Goeritz le dice de las Torres de Satélite, Johnson viaja a verlas. Una vez allí, el célebre arquitecto le pregunta ¿Qué dice la gente de esto? Justo pasa un albañil, Mathías le pregunta "Amigo, qué es esto?" La respuesta parecía preparada pero no lo era. "Somos nosotros" dijo el obrero. En la publicación realizada para esta exposición, Mauricio Marcín, curador, compara pasado y presente: "Hoy ya nadie se escandalizaría por un huevo que se exhibe en una sala de museo, nadie lo arrojaría contra los muros. Más bien produciría tedio y aburrimiento y es que hemos colocado todas las baratijas posibles en esos lugares." Los Hartos (Otra Vez) alcanza en este momento un nivel de reflexión crítica –coincidiendo con la retrospectiva de Jeff Koons en el Museo Whitney de Arte Estadounidense en Nueva York. Ostentar y dilapidar son los opuestos de sublimación y espiritualidad. (*) Diálogos de la autora con Mathías Goeritz.